Tu guía para las diferencias de personalidad entre hermanos

 
 
 

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Ser el primer hijo, el de en medio o el más chico, o hijo único, probablemente influye en tu comportamiento. A continuación, te comparto lo que necesitas saber sobre el vínculo entre el orden de nacimiento y las características de personalidad.

Por Jocelyn Voo / Foto: Getty Images

Puedes apostar tu quincena a que tu primer hijo y el segundo van a ser diferentes, dice el Dr. Kevin Leman, psicólogo que desde 1967 ha estudiado el orden de nacimiento y autor del libro The Birth Order Book: Why You Are the Way You Are (Revell). Los psicólogos como Leman creen que el secreto de las diferencias de personalidad entre hermanos y hermanas radica en el orden en que nacieron (si eres el mayor, el de en medio, el más chico, o hijo único) y en cómo los padres tratan a su hijo debido a ello.

Meri Wallace, terapeuta infantil y familiar por más de 20 años y autora de Birth Order Blues (Owl Books), está de acuerdo con esta teoría del orden de nacimiento. “Parte de ello tiene que ver con la forma en que la madre/el padre se relaciona con el niño en esta posición y otra parte realmente sucede debido a la posición misma. Cada posición tiene retos únicos”, explica ella.

A continuación, te presento aquello que los padres y madres deben saber sobre las características de personalidad según el orden de nacimiento para los hijos mayores, los de en medio, los menores y los hijos únicos.

Características de personalidad del primogénito

Simplemente por ser el primer hijo de la pareja, un primogénito naturalmente será criado por una mezcla de instinto y prueba y error. Esto con frecuencia provoca que los padres se vuelvan cuidadores según las reglas y que los sigan muy de cerca, sean severos con las reglas y se comporten exageradamente neuróticos en relación a las minucias. Esto, a su vez, puede provocar que la niña/el niño se vuelva perfeccionista, siempre esforzándose por complacer a sus padres.

Quienes nacieron primero, gozan de la presencia de sus padres, lo que podría explicar por qué a veces actúan como mini adultos. Además, son diligentes y quieren destacar en todo lo que hacen. Como líderes de la manada, los primogénitos con frecuencia tienden a ser:

  • Confiables
  • Rectos
  • Estructurados
  • Prudentes
  • Controladores
  • Exitosos

Fortalezas del primogénito

El primogénito está acostumbrado a ser el centro de atención; tienen a mamá y a papá para ellos solos antes de que los hermanos lleguen. “Muchos padres y madres pasan más tiempo leyéndoles y explicándoles cosas a los primogénitos. Esto ya no es tan fácil cuando otros niños entran en escena”, dice Frank Farley, doctor en filosofía y psicólogo de la Universidad Temple, en Filadelfia, quien ha estudiado la personalidad y el desarrollo humano durante décadas. “Esa atención exclusiva puede tener mucho que ver con que los primogénitos tiendan a ser personas que exceden las expectativas”, explica él. Además de que comúnmente alcanzan un mayor puntaje en las pruebas de IQ y generalmente obtienen mayor educación que sus hermanos y hermanas, los primogénitos tienden a ganar más que sus hermanos y hermanas.

Retos del primogénito

El éxito tiene un precio: los primogénitos tienden a ser personalidades tipo A, que jamás se dan permiso de nada. “Con frecuencia, tienen un intenso temor a fracasar, así que nada de lo que logran se siente suficiente”, dice Michelle P. Maidenberg, doctora en filosofía y terapeuta infantil y familiar en White Plains, Nueva York. Y como les aterra cometer un error, los niños y niñas mayores tienden a apegarse a lo recto y estrecho: “Típicamente, son inflexibles, no les gusta el cambio y lo piensan mucho antes de salirse de su zona de confort”, explica ella.   

Además, debido a que con frecuencia a los primeros les dan muchas responsabilidades en casa (ya sea ayudar con los quehaceres o cuidar de sus hermanos y hermanas más pequeños), ellos están prestos a hacerse cargo de las cosas (y cuando lo hacen pueden ser autoritarios). Esa carga puede provocar un exceso de estrés en un niño/una niña que ya de por sí se siente presionado/a a ser perfecto/a.

Características del niño de en medio

Si una pareja decide tener un segundo hijo, puede ser que críen a su segundo hijo o hija con menor puño de hierro, debido a su experiencia previa. También, puede ser que estén menos al pendiente ya que hay otro(s) niño(s) en sus vidas. Por lo tanto, el niño/la niña de en medio con frecuencia es alguien que quiere complacer a las personas, debido a la falta de atención que tuvo en comparación con los hermanos y hermanas mayores y menores.

El niño de en medio con frecuencia se siente excluido y tiene una sensación de, ‘Bueno, no soy el mayor. No soy el menor. ¿Quién soy?’”, dice la terapeuta Meri Wallace. Este tipo de confusión jerárquica lleva a los niños y niñas de en medio a dejar su huella entre sus pares, ya que la atención de los padres comúnmente está dedicada o al adorado primer hijo o al bebé de la familia. Lo que es más, “los niños y niñas de en medio son los más difíciles de detener porque enfrentan a sus hermanas/os mayores”, dice el Dr. Leman. 

En general, por su orden de nacimiento, los niños y niñas de en medio tienden a poseer las siguientes características de personalidad:

  • Quieren complacer a las personas
  • Un poco rebeldes
  • Prosperan con las amistades
  • Tienen un círculo social grande
  • Conciliadores

Fortalezas del niño de en medio

Quienes nacieron en medio son personas que se dejan llevar por la corriente; una vez que llega un hermanito menor, ellos deben aprender a negociar y ceder constantemente a fin de “encajar” con todos. No es de sorprender, observa la Dra. Sulloway, que los niños y niñas de en medio tengan mejores puntajes en amabilidad que sus hermanos y hermanas mayores y menores.   

Debido a que reciben menos atención en casa, los de en medio tienden a forjar lazos más fuertes con las amistades y a estar menos atados a sus familias que sus hermanos y hermanas. “Usualmente, son los primeros de entre sus hermanos y hermanas en hacer un viaje con otra familia o en querer dormir en casa de un amigo”, dice Linda Dunlap, doctora en filosofía y profesora de psicología del Colegio Marista, en Poughkeepsie, Nueva York. 

Retos del niño de en medio

Los niños y niñas de en medio vivieron alguna vez como el bebé de la familia, hasta que fueron destronados por un nuevo hermano o hermana. Desafortunadamente, con frecuencia están totalmente conscientes de que ellos no obtienen tanta atención de sus padres como su “pionero” hermano mayor o como el adorado hermano menor, y sienten que sus necesidades y deseos son ignorados. “Los niños y niñas de en medio se encuentran en una posición difícil dentro de la familia porque ellos creen que no son valorados”, dice la Dra. Maidenberg, “Es fácil que los excluyan y se pierdan entre tanto movimiento”. Y su queja tiene cierta validez: un sondeo del recurso británico para padres TheBabyWebsite.com encontró que un tercio de los padres y madres con tres niños admiten darle al niño o niña de en medio mucha menos atención que la que le dedican a los otros dos.

Características de personalidad del niño menor

Los hijos e hijas menores tienden a ser más libres de espíritu debido a la actitud cada vez menos controladora de sus padres al criar la segunda (o tercera, o cuarta, o quinta…) vez. El bebé de la familia, por su orden de nacimiento, tiende a tener las siguientes características:

  • Le encanta divertirse
  • Simple
  • Manipulador
  • Extrovertido
  • Le gusta llamar la atención
  • Egocéntrico

Fortalezas del niño menor

Los nacidos al último rara vez son los más fuertes o los más listos del lugar, así que desarrollan sus propias maneras de obtener atención. Son encantadores por naturaleza, con una personalidad extrovertida y sociable; por ello, no debe sorprendernos que muchos actores/actrices y comediantes famosos son el/la bebé de su familia o que alcancen un mayor puntaje en “amabilidad” en pruebas de personalidad que los primogénitos, de acuerdo con la investigación de la Dra. Sulloway.

Los hijos e hijas menores también son el centro de atención por su audacia. Los nacidos en último lugar, libres de espíritu, están más abiertos a experiencias no convencionales y a asumir más riesgos físicos que sus hermanos y hermanas (las investigaciones muestran que tienen mayor probabilidad de practicar deportes como el fútbol americano y el fútbol soccer que sus hermanos y hermanas mayores, que prefirieron actividades como el atletismo y el tenis).

Retos del niño menor

Los menores son famosos por sentir que “nada de lo que hago es importante”, comenta el Dr. Leman. “Ninguno de sus logros parece ser original. Sus hermanas y hermanos ya han aprendido a hablar, a leer y a andar en bicicleta. Así que los padres reaccionan con menor alegría espontánea a sus logros y podrían incluso preguntarse, “¿Por qué no puede aprender más rápido?”

Quienes nacen al último, también aprenden a usar su papel del bebé para manipular a otros, a fin de salirse con la suya. “Son los que menor probabilidad tienen de ser disciplinados”, observa el Dr. Leman. Los padres y madres con frecuencia malcrían a los más pequeños cuando se trata de realizar quehaceres y seguir las reglas, al no presionarlos para que sigan las mismas normas que sus hermanos y hermanas.

Características de personalidad de los hijos únicos

Ser hijo único es una posición sin igual. Sin ningún hermano con quién competir, el hijo único monopoliza la atención y los recursos de sus padres, no solo por un período corto de tiempo como los nacidos primero, sino para siempre. En efecto, esto convierte al hijo único en algo así como un “súper primer hijo”: los hijos e hijas únicos tienen el privilegio (y la carga) de tener todo el apoyo y todas las expectativas de sus padres sobre sus hombros. Por lo tanto, los hijos únicos tienden a ser:

  • Maduros para su edad
  • Perfeccionistas
  • Rectos
  • Diligentes
  • Líderes

Este artículo fue originalmente publicado en Parents.com

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