5 formas de pagar la fecundación in vitro cuando crees que no puedes permitírtelo

 
 
 

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¿Tu seguro nocubre los tratamientos de infertilidad, como la inseminación intrauterina y la fecundación in vitro? Aquí te damos otras cinco opciones para ayudarte a financiar la construcción de tu familia.

Por Cheryl Alkon

Si empezaste a investigar sobre la fecundación in vitro y los tratamientos de fertilidad, pero te asustaste por los costos, no eres la única persona. El costo promedio de un ciclo de fecundación in vitro en Estados Unidos es de 15.000 dólares, según RESOLVE, la asociación de infertilidad de los Estados Unidos. Los costos de los servicios adicionales, como las pruebas genéticas de preimplantación (que determinan la salud de los embriones), o los medicamentos que hacen posible la fecundación in vitro pueden costar 4.000 dólares más, según CNY Fertility.  

Cuando los planes de seguro médico no cubren los tratamientos de infertilidad (de acuerdo con RESOLVE, actualmente sólo lo cubren en 19 estados), las dudas sobre cómo pagarás la fecundación in vitro no te dejarán dormir incluso mucho antes de que llegue el bebé.

Seguro médico adicional o diferente

Ese fue el caso de mi esposo y el mío. A pesar de que vivía en un estado que hace que el seguro médico cubra los tratamientos de infertilidad, la empresa para la que trabajaba cuando quería tener un hijo tenía su sede en otro lugar, y ni mi plan de seguro ni el de mi esposo lo cubrían. Cuando quedó claro que tendríamos que seguir un tratamiento para poder concebir, fuimos a la oficina financiera de la clínica de fertilidad local y preguntamos cuáles eran nuestras opciones. 

Al final, pagamos un plan de seguro adicional para el que pude calificar porque tenía muchos trabajos independientes, además de mi trabajo principal. Ese plan cubría una gran parte de los medicamentos y los procedimientos que necesitábamos para concebir y traer al mundo a nuestro hijo. Nos resultaba irritante tener que pagar tanto a pesar de vivir donde vivíamos, pero como nos dijo la persona encargada de la ayuda financiera en nuestra clínica, “era un grano de arena” en comparación con el costo que suponía pagar por nuestra cuenta un ciclo completo de fecundación in vitro.

Otras opciones de seguro: habla con tu empresa para saber si podrían hacer que el seguro cubra estos tratamientos como forma de retener a empleados valiosos como tú. También puedes considerar la posibilidad de comenzar a trabajar para una empresa que sí ofrezca cobertura de fertilidad, sugiere la Dra. Camille Hammond, directora general de Tenina Q. Cade Foundation, una organización sin fines de lucro dedicada a la educación y la financiación del tratamiento de la infertilidad. También podrías tener un trabajo extra para ahorrar dinero específicamente para pagar el tratamiento. 

Pagar un seguro adicional no era algo en lo que hubiera pensado antes, pero valió la pena en nuestro caso. Nuestro hijo nació aproximadamente un año después de que comenzáramos nuestra travesía de fertilidad, y dejamos ese plan adicional tan pronto como tuvo sentido hacerlo. 

Financiación colectiva

Puede que te resulte extraño pedirles donaciones a otras personas para financiar tu tratamiento, pero te sorprenderá la cantidad de gente que está dispuesta a ayudar. Ese fue el caso de Mandy y Kemper Gibson, de Hendersonville (Carolina del Norte). Gracias a los exámenes, descubrieron que ella padecía de endometriosis, lo que explicaba por qué no había quedado embarazada en los últimos dos años. Así, la pareja se dio cuenta de que necesitaban fecundación in vitro para concebir y llevar el embarazo a término. A través de Facebook e Instagram, Mandy les informó a sus amigos sobre lo que estaban pasando su esposo y ella. 

La gente les deseó lo mejor y algunos les sugirieron iniciar una campaña de GoFundMe. “Lo habíamos pensado, pero no queríamos pedirle dinero a la gente”, dice. “No es como si tuviéramos cáncer o se nos hubiese quemado la casa”. No obstante, después de pensarlo mejor, la pareja creó la campaña “Ayuda a Mandy y Kemper con los gastos de la fecundación in vitro” para ver qué pasaba. 

“Nos dieron dinero hasta personas con las que no había hablado en años”, dice. Recaudaron unos 3.500 dólares, que han servido para pagar la medicación utilizada para la fecundación in vitro, pero están muy lejos de los 30.000 dólares que la pareja ha gastado de su bolsillo hasta ahora.  

El consejo de Mandy es: “No tengas miedo de intentar hacer una financiación colectiva. Teníamos dudas porque no queríamos que pareciera que estábamos pidiendo dinero, pero resultó que teníamos muchos amigos y familiares dispuestos a apoyarnos”. Además, un familiar le dio a la pareja una donación de 10.000 dólares y otros amigos le donaron cantidades más pequeñas a través de Venmo o de cheques. “No está de más intentarlo”, dice. 

Subvenciones

De acuerdo con Hammond de Cade Foundation, algunas organizaciones ofrecen subvenciones específicas para tratamientos de fertilidad como la fecundación in vitro. Cade Foundation enumera las opciones de subvención aquí, mientras que RESOLVE ofrece esta lista. El Bundle of Joy Fund es otro recurso para las familias de una zona geográfica concreta de EE. UU. Puede que la clínica en la que te tratas también tenga programas de subvención específicos a los que puedes optar.

Andrea Leon, de 27 años, de Frederick (Maryland), solicitó y obtuvo una subvención de 10.000 dólares por parte de Cade Foundation después de que su médico le hablara del programa. Ha usado todo ese dinero en la fecundación in vitro, el screening genético preimplantacional y un protocolo de alto riesgo para garantizar el éxito de su noveno embarazo. Ha concebido ocho veces, pero todas han acabado en aborto, y su compañía de seguros no cubre ningún tratamiento para intentar evitar futuras pérdidas porque ella puede concebir por sí misma.  

“No solicité las subvenciones de inmediato porque sentía que otros las necesitaban más que yo”, dice. “Pero eso no es cierto: todos nos merecemos recibir ayuda financiera y apoyo en esta travesía”. 

Leon, que dirige una cuenta de TikTok (@drehelton) sobre su viaje de fertilidad, en la que ofrece consejos y recursos a otras personas, señaló que ella y su esposo trabajaron con un asesor financiero para ahorrar el dinero adicional necesario para el tratamiento de fertilidad, hicieron trabajos adicionales y utilizaron los ahorros para costearse el tratamiento. Esto es algo que Hammond también les recomienda a otras personas. 

“Mira el presupuesto de tu casa y el dinero que ya tienes”, dice Hammond. “A veces la gente tiene el dinero para avanzar por su cuenta. Si utilizan el dinero de otra forma durante uno o dos años, podrían ser capaces de autofinanciar este tratamiento. Esto es importante porque no tenemos dinero [de la subvención] para financiar a todos los que lo solicitan”. 

Préstamos y tarjetas de crédito

Solicitar un préstamo es una opción que te permite obtener cierta cantidad de dinero en efectivo. Para ello, se suele tomar en cuenta la cantidad que puedes costearte según tus puntuaciones e historiales crediticios, así como otros factores, con la promesa de que pagarás el préstamo con intereses en un plazo determinado.

Jules Segal, director general de CapexMD, compañía prestamista centrada exclusivamente en la financiación de tratamientos de fertilidad, dice que su personal entiende la terminología, las presiones y la ansiedad de la fertilización porque el 90% ha pasado por ello. Esta empresa también trabaja directamente con un grupo de clínicas de fertilidad en todo el país y puede pagarles directamente a las clínicas cuando se da inicio al tratamiento.  

“Esencialmente somos un todo en uno”, dice Segal. Señala que los paquetes de préstamos de CapexMD suelen incluir los costos de los medicamentos, las pruebas genéticas y la donación de óvulos si son necesarios.  Segal añade que otros prestamistas, que suelen ser bancos que pueden vender y revender tu préstamo, quizás no tienen la perspectiva de fertilidad que tiene CapexMD. Las tasas de interés de los préstamos de CapexMD oscilan entre el 7% y el 12,5%, con un pequeño porcentaje de préstamos que pueden optar por una tasa de interés más baja en función a diversos factores.  

Si son propietarios de una vivienda, también pueden considerar la posibilidad de obtener una línea de crédito por el valor de la vivienda. También pueden considerar la posibilidad de obtener tarjetas de crédito de bajo interés para pagar el tratamiento de fertilización, con la idea de que devolverán los costos con intereses. Hammond no les ha recomendado estas opciones a las personas, “no porque no sean válidas, sino porque mi objetivo es pensar en cosas en las que nadie ha pensado”, dijo. “No quiero respaldar a empresas que podrían ser depredadoras o que no he investigado. Mi objetivo no es repetir lo que la gente ya sabe”, expresó. 

Compara las tasas de interés cuando consideres diferentes opciones de préstamos o tarjetas de crédito. Ten en cuenta cómo sería tu vida cuando tengas que pagar los préstamos en el futuro, incluso si no pudiste crear una familia, o si tienes un nuevo hijo, pero tienes que trabajar menos o dejar de trabajar por completo para cuidar del bebé. 

No lo olvides preguntar por todas las opciones en la clínica

Una vez que sepas con qué clínica vas a trabajar y qué tratamiento vas a seguir, habla con franqueza con el departamento financiero sobre las opciones disponibles. Por ejemplo, algunas clínicas ofrecen descuentos a los miembros del ejército o tienen programas en los que puedes pagar cierto número de procedimientos con la posibilidad de que te devuelvan el dinero si no hay un nacimiento vivo.

Una vez que sepas qué medicamentos vas a necesitar, busca en GoodRX.com para que sepas dónde puedes adquirir los medicamentos menos costosos, ya sea a través de un pedido por correo o de una farmacia local especializada. 

En última instancia, tienes que saber que no estás sola, aunque quizás parezca que lo estás. 

“La gente no tiene ni idea de lo caro que es”, dice Gibson. “La farmacéutica me dijo que mi seguro no lo cubría y le dije que lo pagaría por mi cuenta. Me contestó que era bastante caro. Cuando le dije que ya habíamos gastado 30.000 dólares en un tratamiento de infertilidad, así que pagar 1.100 dólares por la medicación no sería nada nuevo, su respuesta fue: ‘¡Vaya!’“. 

Si hay más concienciación sobre los costos del tratamiento de la infertilidad, se pueden generar cambios para que los planes de seguros estén más dispuestos a cubrir los costos de la creación de una familia. “No tiene sentido que paguemos por todas estas otras enfermedades y que las familias [que luchan contra] la infertilidad no tengan el mismo nivel de apoyo”, dice Hammond. 

Este artículo fue originalmente publicado en Parents.com

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