10 remedios caseros para las alergias estacionales

 
 
 

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¿Tu hijo o hija sufre de congestión, estornudos y picazón en los ojos? Ayúdale a sentirse mejor con estos remedios naturales contra la alergia que puedes probar en casa.

Foto: Getty Images

Las alergias suceden cuando tu sistema inmune reacciona exageradamente a cierto disparador, como el polen de las hierbas, pastos y árboles. Como resultado, el cuerpo crea anticuerpos e histamina, que se liberan hacia el torrente sanguíneo para combatir las sustancias extrañas. Esto inicia una reacción inflamatoria que provoca síntomas como estornudos, garganta irritada, congestión, nariz que gotea y picazón en los ojos.

Cualquiera puede experimentar alergias, pero estas generalmente empiezan después de los 3 años de edad, llegan a su pico en la niñez tardía o en la adolescencia y disminuyen en la adultez. Dependiendo de dónde te ubiques, los síntomas pueden empezar en febrero y durar hasta finales de septiembre. Los medicamentos como los antihistamínicos y los esteroides en forma de aerosol nasal pueden proporcionar alivio, pero también vale la pena probar algunos métodos que puedes hacer tú misma. A continuación, te presentamos los mejores remedios caseros para las alergias estacionales, para que los pruebes tú misma.

1.- Evita los disparadores de la alergia.

Los médicos dicen que si tu hijo es propenso a las alergias estacionales, la mejor forma de tratar los síntomas es evitar los alergenos en primer lugar. Mantente actualizada sobre el conteo de polen en tu zona y actúa de acuerdo con este. Por ejemplo, si sabes que la ambrosía es el disparador de la alergia de tu hijo, limita el tiempo que él pasa en el exterior esos días en que el conteo de ese polen en particular esté elevado. Podría parecer cruel hacer que tus niños entren cuando el clima está precioso, pero esta estrategia realmente ayuda, dicen los expertos.

2.- Acondiciona tu casa para que sea a prueba de alergias

Mantén las ventanas cerradas, especialmente cuando haya condiciones tibias y secas, pues estas facilitan que el polen viaje con la brisa. Asegúrate de colocar un filtro limpio en el sistema de aire acondicionado al inicio de la estación, y cámbialo cada dos o tres meses. Muchos alergenos prosperan en ambientes húmedos, así que usa un deshumidificador para disminuir el nivel de humedad de tu casa. También podrías considerar la posibilidad de comprar un filtro de alta eficiencia para partículas del aire (HEPA) portátil.

3.- Reduce la cantidad de polen que se adhiere a las cosas.

Al igual que el polvo fino de la casa, el polen se pega a la ropa, la piel y casi a cualquier cosa en la que aterriza (el polen del roble, por ejemplo, forma un polvo amarillento que puedes notar en primavera sobre los autos estacionados). Para mantenerlo lejos de tu hijo/a evita secar la ropa, las toallas y las sábanas colgándolas a la intemperie. Cuando tu hija/o entre a la casa, usa un trapo húmedo para limpiar su cara, especialmente alrededor de los ojos. Justo antes de ir a la cama, haz que tu hijo/a se dé un baño o una ducha. “De lo contrario, él/ella se irá a la cama con la cabeza llena de polen, a lo que reaccionará durante toda la noche”, dice Robert Wood, doctor en medicina y director de las clínicas para la alergia pediátrica del Hospital Universitario Johns Hopkins, en Baltimore.

4.- Protege los ojos de tu niño o niña.

Los ojos con picazón, rojos y llorosos son uno de los síntomas más exasperantes de las alergias. La comezón proviene de la inflamación de la membrana mucosa que cubre el blanco de los ojos y la parte interna de los párpados. La cura: mantener el polen lejos de la cara de tu niña/o. Edith Schussler, doctora en medicina y alergóloga pediátrica de Weill Cornell Medicine, en la Ciudad de Nueva York, aconseja usar lentes de sol y un sombrero con ala. Los niños y niñas se tocan la cara todo el tiempo, pero con estos accesorios puestos, tu niña/o tendrá menor probabilidad de frotarse los ojos.

5.- Prueba usar una solución salina.

Los niños y niñas más grandes podrían probar la irrigación nasal usando una solución salina de la farmacia o hecha en casa (la mayoría de las fórmulas indican mezclar agua destilada o hervida con sal no yodada). Esto saca el moco y alivia la congestión nasal. Las jarras Neti (duchas nasales) también pueden funcionar muy bien para combatir la congestión.

6.- Aléjate del humo.

Mantén a todos los niños y niñas con alergia alejados del humo de cigarrillo, ya que este puede empeorar los síntomas de su alergia. Evita lugares públicos donde la gente esté fumando.

7.- Usa compresas frías.

¿Tu hija/o tiene comezón en los ojos debido a alergias nasales? Prueba una compresa fría que puede ayudar a reducir la picazón y la inflamación. También recuérdales a tus hijos evitar frotarse los ojos, ya que esto hace que la comezón y la irritación empeoren.

8.- Bebe bastante agua.

Sí, la simple H2O puede hacer maravillas. Tomar suficiente cada día es importante porque sonarse y estornudar puede deshidratar a tu hijo/a. Tu hija/o también podría beber tés de hierbas, los cuales tienen propiedades antiinflamatorias. Por último, el vapor de la ducha o baño tibio puede ayudar a despejar su nariz tapada

9.- Investiga sobre tratamientos alternativos.

Algunas personas que padecen alergias confían en los remedios alternativos para las alergias estacionales. Estos incluyen la petasita (planta también conocida como Petasites hybridus), la acupuntura, la espirulina (un alga verdiazul), la ortiga, el aceite de eucalipto y la bromelina (enzima que se encuentra en la piña). No existe mucha evidencia sobre estos tratamientos, así que es mejor que tú realices tu propia investigación y consultes a un médico si tienes preguntas.

10.- Come alimentos que reducen las alergias.

“Cualquier alimento que produzca vitamina C, zinc, vitamina D, antioxidantes y otras vitaminas útiles, naturales y en cantidades elevadas, puede reforzar el sistema inmune y es buena opción para luchar contra las alergias nasales”, explica Chitra Dinakar, doctora en medicina y alergóloga del Children’s Mercy Hospital, en Kansas City, Missouri. A continuación, mencionamos algunas opciones a probar.

Moras azules y frambuesas. Estas contienen vitamina C y flavonoides, que pueden mitigar parte de la respuesta histamínica por alergias en los niños, según Jack Maypole, doctor en medicina, pediatra, profesor adjunto de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston y Miembro del Consejo Asesor Educativo de The Goddard School. “Aunque lo orgánico es lo mejor, las versiones de estas frutas cultivadas convencionalmente, bien lavadas, son un complemento muy bueno y saludable”, dice él. Elena Klimenko, doctora en medicina, especialista en medicina integrativa en la Ciudad de Nueva York, está de acuerdo. “Prueba una porción de ¾ de taza una o dos veces al día”, sugiere ella. Aplasta bien las moras maduras para los nenes que aún están aprendiendo a manejar los sólidos.

Manzanas. Estas esferas brillantes también contienen vitamina C y flavonoides, incluyendo quercetina, que puede actuar como agente estabilizador de los mastocitos. Los mastocitos son importantes mediadores de la alergia porque liberan histamina”, explica Corinna Bowser, doctora en medicina y alergóloga de Narberth Allergy and Asthma, en Narberth, Pennsylvania. Debido a que los trozos de fruta cruda pueden representar un peligro de atragantamiento para niños y niñas menores de 4 años, lo mejor es pelar y rayar las manzanas al servirlas. También podrías hornearlas a 400 grados Fahrenheit hasta que estén blandas.

Cebollas: El antioxidante quercetina también se encuentra en este vegetal, aunque tal vez te parezca que las cebollas son algo que más difícilmente aceptará tu niño/a. De ser este el caso, esta raíz bulbosa también conocida como allium cepa puede consumirse en forma de pellet, dice Klimenko. Es segura para niñas y niños mayores de 2 años (sigue las instrucciones del paquete).

Miel: Este dulce obtiene reseñas contradictorias cuando se trata de calmar las alergias nasales, pero tal vez valga la pena intentarlo. “La creencia detrás de ella es que las abejas recolectan polen y el polen está detrás de las alergias, así que si comes miel regularmente el cuerpo podría acostumbrarse al alergeno sin provocar la respuesta [alergia]”, dice la Dra. Bowser. El problema con esta teoría es que el polen que provoca la rinitis alérgica, el asma y la conjuntivitis alérgica proviene únicamente de plantas polinizadas por el viento, y la miel no contiene una cantidad significativa del polen alergeno; principalmente es azúcar y los alergenos son principalmente proteínas. Pero la Dra. Klimenko recomienda polen de abeja local. “Cómpralo durante la estación y empieza con uno a dos gránulos hasta llegar a consumir una cucharadita al día”, comenta ella. Pero no le des miel a un bebé menor de 1 año por el riesgo de botulismo infantil, un padecimiento gastrointestinal grave.

Alimentos picantes: Si tu niña/o sí los prueba, los platillos hechos con pimienta de cayena, jengibre fresco y fenogreco, además de cebollas y ajo, pueden ayudar a reducir el moco y a abrir las vías nasales. “La capsaicina que se encuentra en los alimentos picantes, incluyendo los chiles rojos, pueden funcionar al desensibilizar las fibras nerviosas nasales”, dice la Dra. Bowser.

Cuándo buscar tratamiento médico para las alergias

¿Los síntomas de tu niño(a) no disminuyen? Habla con un doctor que pudiera diagnosticar alergias al examinar a tu niño/a y revisar su historial médico. En algunos casos, el médico podría ordenar pruebas de sangre o cutáneas para hacer el diagnóstico.

Varios medicamentos contra la alergia pueden aliviar de manera segura y efectiva los síntomas de tu hijo(a). Por ejemplo, algunos antihistamínicos le impiden al sistema inmune liberar histamina hacia la sangre, deteniendo así las reacciones alérgicas antes de que empiecen o ralentizándolas una vez que han comenzado. Los esteroides funcionan para disminuir la inflamación causada por la reacción inmune; estos pueden venir en forma de aerosol nasal, gotas para los ojos y pastillas o líquidos que se toman por vía oral. Las inyecciones para la alergia, es decir, la inyección de dosis diminutas de un alergeno, son útiles para algunos pacientes; estas funcionan al producir anticuerpos contra el alergeno, evitando así reacciones alérgicas severas en el futuro.

Este artículo fue originalmente publicado en Parents.com

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