2 reglas esenciales para no malcriar a tu hijo

 
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Christina Ali admite que su hijo Issac, de 7 años, está consentido.  Y ella sabe exactamente por qué. Cuando Issac estaba en kindergarten, Ali, que vivía en Cooperstown, Pennsylvania, iba a la universidad a tiempo completo y se encargaba de sus gemelos. Ella empezó a complacer cada deseo de Issac para evitar las petaletas. Pero su comportamiento está fuera de control. “En una tienda, siempre toma un carrito o sino grita. En casa tengo que cocinar algo diferente para él”, dice. El resultado: Issac es egocéntrico -y Ali se siente responsable. “Me doy cuenta que no debí haberlo complacido en tanto, pero estaba casada y quería mantener mi salud mental”, dice.

Los padres lo hacen por varias razones. Queremos complacer a nuestros hijos y que tengan memorias felices. Queremos ir a un restaurante sin estrés. Y no necesariamente decir no. Muchos padres se sienten cumplables del tiempo que no pasan con sus hijos, por trabajo o diligencias, o (Dios nos perdone) por compartir con otros adultos. Es entendible. “Cuando solo tienes unas pocas horas para estar con tu hijo, no quieres que se arruine la diversión”, dice Louis J. Lichtman, Ph.D., autor de A Practical Guide for Raising a Self-Directed and Caring Child.

No hay nada malo en comprar un juguete ocasionalmente en el supermercado o llevarlo al zoológico como un premio, pero lo malcrías si lo haces debido a sus exigencias. Tu labor es reforzar un buen comportamiento.

 

1. Evita disculparte ante una decepción.

“Disculpame” puede usarse, si por ejemplo pierdes el control o si botas un dibujo de tu hijo por error, pero no te sientas mal por no poder comprar zapatos caros que no están en tu presupuesto. Es beneficioso enfatizar que entiendes su decepción. “Ayuda a un niño a entender que no tendrá todo lo que quiere es una importante lección de vida”, apunta Karen Ruskin, Psy.D., terapista de familia en Sharon, Massachusetts.

Si prometiste llevarlo al parque y no podrás tienes que decirle que te da pena. Entonces, si tu hija de 6 años, quiere de todas formas los zapatos que vio, dile “son magníficos. Pero, ¿qué opinas si los compramos juntas? Yo pongo esta cantidad y tu ahorras para poner la otra parte”. Esto le da cierto control sobre la decisión y le enseñas que tiene que ganarse las cosas, que no se dan así por que sí.

2. No discutas las reglas de la casa.

Si dejamos que Daniel, de 9 años o James, de  7, decidan nunca iríamos a la iglesia. En vez de discutir por qué vamos, solo digo, “esto es lo que hacemos juntos como familia. Una discussion sin fin no tiene caso cuando el final será el mismo. Además, yo no quiero que peleen por otras reglas en la casa, como recoger el plato o usar cascos con sus bicicletas.  “Tu hijos tienen el derecho a sentirse decepcionados o frustados cuando no se hace como ellos quieren, pero no puedes dejar que empiecen en una discusión contigo y te contesten”, dice Amy McCready, autora de If I Have to Tell You One More Time … The Revolutionary Program That Gets Your Kids to Listen Without Nagging, Reminding, or Yelling.

 

Texto por Denise Schipani de Parents Magazine

Foto: iStock 

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