8 errores que evitan el sueño de tu hijo

 
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Conciliar el sueño de los niños es cada vez más difícil cuando crecen. ¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los padres de familia y que evitan que sus hijos duerman?

1. Llevarlo a la cama muy tarde: No debes interferir en las horas de sueño de tu hijo. Los niños menores de 1 año aunque duerman varias siestas al día, conviene que se vayan a la cama máximo a las 8 p.m. De 1 a 3 años, lo idóneo es de 8:30 p.m. a 9 p.m. Y apartir de los 4 años en adelante deben dormir al menos 10 o 12 horas.

2. Evitar que tu hijo se relaje: Para que tu bebé logre un sueño conciliador que le permita descansar, necesita relajarse. ¿Cómo? te preguntarás. Muy fácil, no dejes que vea televisión hasta tarde, ni mucho menos correr por toda la casa.

Asegúrate que a la hora de ir a la cama, no hayan juguetes cerca que lo distraigan. Leéle un cuento y luego a descansar.

3. Si cambias su espacio de descanso:  Deben conocer muy bien cuando es el momento para cambiar la cuna por la cama de tu hijo. La edad ideal es a los 3 años. Una cama con baranda es de gran ayuda pero, si todavía tu niño no descansa tranquilamente en su nueva cama, vuelve a instalarlo en su antigua cuna.

4. Balancearlos: Es uno de los errores que cometes con más frecuencia. Esta práctica es amorosa pero evita que tu bebé concilie el sueño. ¿Te pasa que lo balanceas, crees que ya se durmió y al colocarlo en su cuna o cama se despierta llorando?

5. Darles alimentos: Aunque te lo pidan, nunca cometas el error de darle a tu hijo chocolates o gaseosas. El exceso de azúcar de estas bebidas los estimula. En todo caso, lo recomendable es leche materna en los más pequeños y otro tipo de leche en los de más edad.

6. Ambiente inadecuado: Las habitaciones de tus hijos deben estar decoradas con colores pasteles, debe estar libre de ruido, sin ácaros, un buen colchón suave y firme. La temperatura debe estar en torno a 70 grados.

7. Lo cambias a su cuna: Cuando los niños están pequeños suelen despertarse frecuentemente pero, ahí es cuando tú tienes que ser capaz de detectar cuando es por necesitad y cuando es chantaje. Con el tiempo identificarán muy bien si tiene hambre, presenta dolor o si es solo para tenerte a su disposición.

8. Lo despiertas a comer: ¿Te pasó? Cuando eres mamá primeriza suele suceder que crees que tu bebé tiene hambre y por eso lo despiertas para que coma a la media noche. No, mamá, tu niño tienen necesidades propias de sueño según la edad; así que, un recién nacido sano duerme casi toda la noche, despierta solo por hambre. Dale de mamar cuando eso suceda.

Con estos consejos, notarás como tu hijo amanece más descansado al otro día. ¡Y tú, ni que se diga!

 

Foto: iStock 

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