El sorprendente secreto para educar a un niño con buenos modales

 
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Autodisciplina: sí, los niños pueden aprender a controlar su comportamiento

Aunque no te lo creas, los expertos afirman que los hijos pueden asimilar las normas. “Al dejar tus expectativas claras desde el principio, cuando tengan 4 años ya las han habrán interiorizado”, dice Sharon K. Hall, PhD, autor de Raising Kids in the 21st Century. En otras palabras, forma parte de la naturaleza de los niños el complacer a sus padres e intentan comportarse de la manera en la que les has enseñado. De hecho, niños de 18 meses ya son empáticos y responden a las expectativas de los padres. Lo que es más, enseñar autodisciplina a un niño no es una tarea tan ardua como parece. “Si te centras en lo importante cuando tu hijo tiene 2 años, tu pequeño aprenderá rápido, se resistirá menos y, en última instancia, se comportará mejor”, dice Robert Brooks, PhD, coautor de Raising a Self-Disciplined Child. Estas 4 claves te ayudarán a criar a un infante que pueda mantener su comportamiento bajo control sin necesidad de utilizar el castigo.

Practiquen juntos para mejorar la paciencia

A nadie le gusta esperar, especialmente a los niños pequeños. “Desde un punto de vista neurológico y del desarrollo, es difícil porque los niños sobreviven al hacer saber inmediatamente cuáles son sus necesidades”, dice Michael Osit, EdD, autor de Generation Text: Raising Well-Adjusted Kids in the Age of Instant Everything. “Por eso es muy importante que los padres empiecen a enseñarle cómo tener paciencia desde la edad temprana. El objetivo es que tus niños desarrollen la tolerancia a la impaciencia, aunque sea poco agradable, así no se comportarán mal o actuarán impulsivamente cuando vuelvan a tener que enfrentarse a ese sentimiento.

  • Hazlo esperar.
  • Dile cómo se están sintiendo. Ayúdales a etiquetar y categorizar los distintos tipos de emociones.
  • Promueve actividades que resalten la importancia de tener paciencia.

Establece reglas y deja claro que esperas que se respeten

Los niños que creen que pueden hacer y conseguir todo lo que quieran, cuando quieran, tienden a tener malas respuestas como lloriqueos injustificados o berrinches. “Los niños que entienden que hay límites bien establecidos aprenden a autoregularse y entender qué barreras no pueden cruzar”, dice Hal Runkel, terapauta de familia y autor de ScreamFreeParenting.

  • Explícale los por qués.
  • Elógiale a menudo.
  • Predica con el ejemplo mostrándole que también tú sigues las normas.
  • Estimula y promueve la conciencia, para que pueda juzgar lo que sucede a su alrededor y de sus actuaciones.

Ayúdales a que desarrollen la capacidad de resolver problemas

Una de las razones por las que los niños se comportan mal es que se sienten frustrados e incapaces de solucionar un problema. “Cuando le das las herramientas necesarias para entender la situación y buscar soluciones por sí solo, se comportará mejor ya que no habrá sentimiento de desamparado”, dice el Dr. Brooks.

  • Deja que los niños tomen sus propias decisiones.
  • Promueve una actitud de “inténtalo de nuevo”.
  • Anímalo a que piense las cosas por sí mismo. Antes de recurrir a ti, debe intentar buscar una solución por su cuenta.

Educar en valores y destacar la importancia de empatizar

¿Cuántas veces han tenido que enfadarse porque su infante cogió un juguete de un amigo o se negó a compartir algo con su hermana? Saber cómo educar a un niño de 2 años para que sea consciente de las necesidades de los que le rodean no es fácil. “Los niños nacen creyendo que el mundo gira a su alrededor,” dice Steven E. Curtis, PhD., autor de Understanding Your Child’s Puzzling Behavior. “Así que cuanto antes les ayudes a entender que todo el mundo tiene sentimientos y emociones, menos probabilidades habrá de que actúen de manera que moleste o haga daño a otros”.

  • Celebra las muestras de bondad de tu hijo.
  • Siempre pregúntale, no des normas directas.
  • Ayúdales a leer el lenguaje verbal.

Un último consejo: sé realista. No vas a poder enseñar autodisciplina a tus hijos de la noche a la mañana. Sin duda, habrá ocasiones en las que no se comporten bien, independientemente de lo duro que trabajes. Y que la difícil tarea que es educar a los hijos, parezca imposible. Al fin y al cabo, son niños. Pero si eres constante, antes o después aprenderán las lecciones. Y a medida que pase el tiempo, tu niño cada vez necesitará menos que lo ayudes.

Publicado originalmente para la revista Parents.

Foto: Getty

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