Pautas para elegir quién cuida a tu hijo

 
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Cuando menos los piensas, llega ese difícil momento en que tienes que decidir quién estará a cargo de cuidar a tu pequeño tesoro. Y surgen miles de preguntas: ¿cómo saber si una guardería es adecuada? ¿qué deberías tener en cuenta si la niñera es un familiar?

Es lógico que surjan muchas dudas ya que elegir un buen cuidador es algo esencial para la seguridad del bebé y su futuro desarrollo tanto físico como emocional. En esta nota te ayudamos con algunas pautas para tomar esa decisión a partir de la Guía de Crianza Positiva difundida por la fundación Ounce of Prevention en Florida, Estados Unidos.

Con anticipación
El primer paso es planificar con tiempo. Investiga en todos tus contactos y analiza bien tus posibilidades. Puedes preguntar y pedir recomendaciones a tu empleador, tus amigos y familias, la iglesia, la escuela, y cualquier otra institución en la que tengas confianza. También, consulta los programas de cuidado infantil del gobierno.

Una vez que tengas las opciones que mejor se ajustan a tu presupuesto y a las necesidades de tu familia, pide citas para entrevistas y visitas que te permitan tener más información sobre cada una. Es importante además consultar a tus familiares y amigos y saber con quiénes puedes contar en caso de una emergencia.

Un familiar o una niñera

Muchos eligen emplear a una niñera para que cuide a su hijo en casa porque allí el niño estará más seguro, o porque es más conveniente para todos. Por otro lado, hay papás que prefieren que alguien de la familia sea el cuidador, ya que eso les da más confianza y flexibilidad con los horarios, y porque es posible que el niño se sienta más cómodo con alguien conocido.

En cualquier caso, siempre puede haber inconvenientes, por lo cual se recomienda acordar de antemano algunos puntos:

Disciplina. Describe claramente la disciplina y las normas con las que quieres guiar a tu hijo.

Rutinas diarias. Habla de lo que opinas acerca de la televisión, la lectura, los amigos y las tareas.

Seguridad infantil. Evalúa la seguridad del hogar donde va a estar el niño, y educa al cuidador al respecto.

Cuentas claras. Tener acuerdos firmados sobre cómo y cuándo se harán los pagos, y cómo se manejan los días de enfermedad y vacaciones, ayudará a evitar malentendidos.

Guarderías y centros de cuidado

Hay distintas opciones fuera de casa, desde guarderías con sólo un cuidador y grupos pequeños, a grandes centros infantiles con mayor cantidad de personal, espacio, juguetes y actividades organizadas.

Averigua las normativas que corresponden a tu área y asegúrate que el lugar las cumpla (registros o licencias correspondientes, relación cantidad de personal-cantidad de niños, exigencias de primeros auxilios y otros estándares legales). Sin importar cuál sea tu lugar elegido, es importante que lo visites más de una vez antes de llevar a tu hijo. Estas son algunas de las cuestiones a las que la guía recomienda prestar atención:

Supervisión. Los niños deben ser supervisados en todo momento, incluso mientras duermen.

Aseo. Los cuidadores deben lavar sus manos con frecuencia, especialmente después de cambiar pañales y antes de manipular alimentos. Y los niños deben lavarse las manos antes de comer.

Disciplina. Debe ser positiva, clara, consistente y justa. La ley de Florida, por ejemplo, prohíbe cualquier forma de disciplina que sea severa, humillante, atemorizante o relacionada con la comida, el descanso o el uso del baño. Las nalgadas o cualquier forma de castigo físico están prohibidos para todo el personal de cuidado infantil.

Seguridad. Las sustancias tóxicas y medicamentos deben estar claramente marcados y almacenados fuera del alcance de los niños. Los cuidadores deben saber primeros auxilios y resucitación. Las instalaciones deben estar libres de radón, plomo y asbesto. Y las áreas de juego interiores y exteriores deben ser inspeccionadas regularmente en busca de riesgos para la seguridad.

Receptividad del cuidador. El personal debe adaptar tu enfoque para satisfacer las necesidades de tu hijo.

Idoneidad de las actividades de aprendizaje. Las actividades deben ser adecuadas para la edad y etapa de desarrollo de tu hijo.

Relación entre niños y adultos. Buenas relaciones personal-niños permiten atención individual y ayudan a construir relaciones fuertes con adultos atentos y consistentes.

Cualificación de maestros y cuidadores. Pregunta acerca de la formación y experiencia de todo el personal.

Índice de rotación de personal y familias. Haz preguntas sobre cómo se trabaja en estos casos. ¿Por qué se van las familias? ¿Cómo ayudan a los niños a adaptarse a los cambios de personal?

La siguiente lista de preguntas es una gran ayuda para medir la calidad de una guardería:

  • ¿Los niños se ven felices y parecen bien cuidados?
  • ¿Los niños participan en actividades adecuadas para su edad?
  • ¿Hay juguetes limpios y seguros al alcance de los niños?
  • ¿El lugar es seguro y está limpio?
  • ¿El espacio está decorado de manera acogedora?
  • ¿Hay un área exterior de juegos debidamente cercada?
  • ¿Se proporcionan refrigerios o comidas nutritivas?
  • ¿Los niños tienen la oportunidad de decidir acerca de sus actividades, permitiéndoles tener la independencia para la que estén listos?
  • ¿Con qué frecuencia juegan los niños al aire libre?
  • ¿Cómo resuelven los cuidadores los conflictos entre niños?
  • ¿Cuál es la política de disciplina?
  • ¿Los cuidadores escuchan y hablan con los niños de manera individual?
  • ¿Los cuidadores juegan con los niños?
  • ¿Los niños reciben atención individual?
  • ¿Hay oportunidades para que los padres ayuden, y se invita a los padres a venir en cualquier momento?
  • ¿Cuánto tiempo ha trabajado allí cada uno de los cuidadores?
  • ¿Se verifican referencias y se hace revisión de antecedentes de todo el personal?
  • ¿El lugar está certificado o acreditado?

Para los bebés o niños muy pequeños, hay que tener en cuenta algunos puntos extras:

  • ¿Los bebés y niños pequeños son lavados y desinfectados regularmente?
  • ¿Se pone a todos los bebés a dormir sobre su espalda?
  • ¿Se entregan reportes de avance diario a los padres?
  • ¿El cuidador se adapta para apoyarlo si usted desea continuar amamantando?

Recuerda siempre consultar al pediatra o especialistas de confianza ante cualquier duda o situación que te genere incomodidad.

Fotografía: iStock /AntonioGuillem

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