4 consejos del método Montessori para criar niños independientes

 
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¿Por qué es tan exitoso el método Montessori para educar a los niños? De acuerdo con su creadora María Montessori su propósito es que tu hijo (a) se sienta seguro de sí mismo y así deje de buscar la aprobación tuya o de los demás en cada paso que da.

Ese objetivo lo ha entendido muy bien Dafne Velazquez, madre mexicana de dos niños, Sofía de ocho y Mateo de siete.  Ella le relató a Ser Padres que efectivamente comenzó a usar el método Montesori cuando ellos iniciaron la escuela porque los hace más independientes ya que “explota” la motricidad.

“Mis hijos tienen la capacidad de prepararse un cereal, sacan la basura,  tienden una cama, ordenan su habitación…  No es porque sea su madre, pero considero que ellos son independientes, responsables y autónomos en gran parte porque el método Montessori me ha dado mucho apoyo en su educación y crianza”, afirma.

Montessori, docente italiana y célebre filósofa aconsejaba potenciar el intelecto y físico del niño, pero no dejando que los niños actuaran con total libertad siempre y cuando sus padres fueran su guía aplicando disciplina positiva y amor.

Por otro lado, además de potenciar su motricidad fina, con él tu hijo (a) aprende a ser responsable y a valerse por sí mismo. Y no se trata de esperar que un niño de cinco años actúe como lo haría uno de nueve, pero sí que asuma con autonomía sus obligaciones, por ejemplo que un pequeño de dos a tres años organice sus juguetes, coma solo y hasta sea capaz de tirar la basura en su lugar; o que uno de cuatro y cinco años elija su muda solo, le dé de comer a su mascota o hasta lave los platos con tu supervisión.

Claves para educar niños independientes de acuerdo al método Montessori 

1. Dale autonomía

Kids playing in the room

La experta aconsejaba que comiences dándole autonomía. Confía en tu pequeño y permítele crecer a pesar de que tengan dos, tres o siete años. Hazlo de manera que use sus características de acuerdo a su edad.

Mamita, papito… está bien que cuides cada detalle del día a día de tu hijo, pero ¿qué tal si en vez de atarle los cordones de sus zapatos a pesar de tener seis años, le enseñas a hacerlo a él? Permítele que peine su cabello, recoja sus juguetes, coma con sus manos, juegue con el lodo en el jardín o hasta prepare sus libros para asistir a la escuela el día siguiente.

2. Niños de dos a tres años

Smiling pretty girl in a park on swing

¿Cómo empezar? Durante los “terribles 2 años”, María Montessori estableció lo que ella llamó periodos sensibles, momentos en los que los niños adquieren el máximo potencial de aprendizaje porque son más receptivos —ya entenderás el por qué son tan inquietos— y además estás más dispuesta a educar en valores así como a orientarlos.

Montessori aconsejaba darle a tu pequeño sus primeras responsabilidades, no obstante siempre supervisando su ejecución. Para los niños es más divertido si lo vez como un juego y no como imposición, así que pídele que te ayude a colocar la mesa, a guardar sus juguetes en su lugar o hasta a comenzar a vestirse solo.

Los niños también son parte de tu familia, del hogar… es hora de que comiencen a colaborar con los quehaceres, la limpieza y el orden. Tienen que entender que la vida no solamente es un juego también implican responsabilidades que deben asumir a medida que crecen.

3. Cuatro a seis años

dental hygiene. happy little girl brushing her teeth

¡Disciplina con amor para educar a tu hijo! Comienza a usarla cuando te dispongas a tener toda la paciencia para que él o ella comience a cepillarse los dientes por cuenta propia, a meterse a la ducha y hasta a prepararse un sándwich de jamón y queso por su cuenta —por supuesto que siempre atenta a ellos—.

No dejes de animarlo y de reconocer su esfuerzo porque es parte de su felicidad y seguridad.

4. Siete y ocho años

Mother and son roller skating in park

Madre, a esta edad todo niño tiene que aplicar su responsabilidad con sus tareas en el hogar y en la escuela. Tu pequeño debe sentir que confías en él  porque así ganará independencia, sin embargo sé paciente porque no todos maduran al mismo ritmo o del mismo modo. ¡No lo fuerces!

Algunas de las tareas que le puedes pedir que cumplan son:  dar de comer a su mascota, ordenar su habitación, preparar su merienda con supervisión así como doblar y guardar su ropa.

 

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