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La importancia de la soledad

 
La soledad, contrario al concepto generalizado de ser algo negativo, es un espacio que nos permite conocernos y crecer como seres independientes.
 
La importancia de la soledad Facebook, Twitter, smart phones, correo electrónico…Parece que el espacio de la individualidad no sólo es difícil, sino muchas veces incómodo para las generaciones actuales. Mientras las
              
 

soledadFacebook, Twitter, smart phones, correo electrónico…Parece que el espacio de la individualidad no sólo es difícil, sino muchas veces incómodo para las generaciones actuales. Mientras las personas sin pareja se apresuran a montar sus perfiles en Internet, especificando claramente la pareja que desean encontrar, otros buscan tener una infinidad de amigos virtuales con quienes (aunque no de forma física) llenar los espacios de soledad. La soledad incomoda, por lo menos en el concepto tradicional en el que se le ha adjudicado un marco negativo. La realidad no podría ser más lejana: los seres humanos necesitamos tiempo de soledad, es decir tiempo para nosotros mismos.

El rodearse constantemente de personas y actividades es una forma fácil de rehuir lo imposible, el ser. Los miedos al rechazo, los apegos, la necesidad de reanimación y validación externas son algunos de los motivos por los que los humanos temen a la soledad, sin entender que una parte primordial de desarrollarse como individuo fuerte y capaz es tomarse el tiempo para conocerse, entenderse y trabajar en las áreas que se desee, siempre en búsqueda de una mejoría.

Por ejemplo, tener una relación de pareja no debe implicar perder la noción de si mismo, cargarle al otro con la responsabilidad de la propia felicidad o pretender apoyarse tanto en el otro que termine por quebrarlo. Las parejas fluyen en armonía cuando cada individuo es feliz con quien es, tiene sus propias metas, saca tiempo para hacer lo que le gusta y se une al otro en proyectos y circunstancias comunes.

Un error que cometen muchos padres y madres es hacer de sus hijos su absoluto universo. Esto no es solo contraproducente para el adulto, sino de manera profunda para el niño, quien crecerá sin una noción propia de independencia y el peso de “serlo todo” para sus padres.

Si se piensa con mesura, la soledad no implica abandono o rechazo, sino la oportunidad para estar con la persona que estará contigo toda la vida: tú mismo. La soledad debe aprovecharse en meditación, explorando sueños, actividades y deseos, cuidando del cuerpo y del alma y reflexionando sobre la maravilla de persona que eres y los pasos que debes tomar para cambiar aquello que no te gusta.

Foto: F1online

 
 
 
 
 

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