30 cosas a las que no das importancia y lo son todo para tu hijo

 
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  1. Llevar ese collar de macarrones al trabajo. Bueno, al menos hasta que salgas por la puerta de casa.
  2. Escribir un mantra o eslogan familiar (“¡Imparable!” o “¡podemos y podremos!”) y pegarlo en la nevera, para recurrir a él siempre que tu hijo esté desanimado.
  3. Pasear con cada uno de tus hijos por separado.
  4. Meter a escondidas una nota (y ocasionalmente un poco de chocolate) en la bolsa del lunch.
  5. Construir tu propio mundo de Minecraft, paralelo al suyo.
  6. Decir ocasionalmente ‘sí’ a algo que esté fuera de los límites, como sentarse en el carrito de la compra.
  7. Mostrar tanto entusiasmo como ellos en los parques de atracciones.
  8. Asegurarse que tus hijos ven cómo tu pareja y tú hacen las paces, tras haberse peleado en en frente de los hijos
  9. Cuando las habitaciones de los pequeños luzcan como si fueran el resultado de un tsunami, cerrar la puerta y continuar con tu día. Aunque solo lo hagas de manera excepcional.
  10. Visitar o charlar con la abuela de vez en cuando. Si viven en distintas ciudades, hacer una sesión de skype es una buena opción.
  11. Permitir a tu hijo dejar una actividad extraescolar, si lo ha intentado de veras pero le produce ansiedad o no es feliz. No merece la pena.
  12. Dejar que tu hijo de 4 años salte sobre cada charco de camino a casa. ¡Incluso si no lleva puestas las botas de agua!
  13. Coger la purpurina y el pegamento, y elaborar una tarjeta de cumpleaños para tu pequeño. ¡Seguro que él te sorprenderá con los regalos para el Día de la Madre!
  14. Acoger una mascota que necesite un hogar y el amor de un niño.
  15. Darle la oportunidad a tu hijo de defenderse cuando esté peleándose con otros niños, antes de intervenir.
  16. Posponer la rutina de preguntar a tu hijo cómo fue su día, si vuelve del colegio cansado y gruñón. Siempre puedes introducir el tema a la hora de cenar.
  17. Establecer rutinas y tradiciones propias: tacos los martes, película y palomitas los viernes, paseo al parque los domingos por la mañana.
  18. Pedir a tu hijo que te enseñe a hacer algo. Cuando adquieras destreza, no te olvides de hacerle saber a tu pequeño lo buen profesor que es.
  19. Dejar que tu pequeño se ponga sus mejores galas, o disfraz, para ir al supermercado. Y que lo haga durante todo el mes, si quiere.
  20. Asegurarte que, de vez en cuando, tu hijo te escuche cuando estés hablando bien de él.
  21. Manteneros despiertos para ver la luna llena. Habrá una el 27 de octubre.
  22. Imprimir sus fotos de bebé. De esta manera, cuando estén crecidos, tendrán algo físico para recordar sus primeros años.
  23. No tener prisa a la hora de decirle a tu hijo que lo deje pasar. Si tiene que enfadarse, que lo haga.
  24. Cocinar tortitas con forma de corazón para el desayuno. ¡La dieta saludable no lo es todo!
  25. Poner música, de repente, cuando tu hijo esté haciendo las tareas y tengan los dos una minifiesta en el salón.
  26. Inventar un saludo familiar secreto. (De esos con giros de pulgares y palmadas inverosímiles).
  27. Colgar un corcho en la puerta de su habitación, donde ambos puedan poner mensajes.
  28. Comenzar una pelea de almohadas.
  29. Compartir con tu hijo fotos, diarios y anécdotas de cuando tenías su edad. De esa manera, se sentirá identificado con su madre.
  30. Agradecer a tu hijo cuando tenga algún buen gesto, por muy pequeño que sea. Por ejemplo, colgar la toalla de nuevo tras secarse.

 

Foto: Getty Images 

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