Disfruta del sol del verano libre de riesgos

 
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Foto en portada por Mario Renteria en Pixabay

Ya ha llegado el verano y, con él, los paseos por la playa, los días de piscina y los juegos al aire libre con los niños. El común denominador que tienen estos escenarios es que están acompañados de grandes dosis de sol, y si bien lo necesitamos para producir vitamina D, esencial para los huesos y los dientes, estimular las defensas, reducir la presión en sangre y hasta equilibrar el colesterol, cuando se toma en exceso y sin tener en cuenta medidas de prevención y protección, puede convertirse en un factor de riesgo para desarrollar algún tipo de cáncer de piel, tanto en niños como en adultos.

Por eso, en esta oportunidad, te contamos todo lo que necesitas saber para prevenir esta enfermedad y cuáles son sus factores de riesgo. Toma atenta nota, actúa con cautela y disfruta de unas merecidas vacaciones junto a tu familia.

Utiliza el bloqueador solar de la forma correcta
La gran mayoría de personas piensan erróneamente que el bloqueador solar dura 24 horas cuando en realidad solo es efectivo las primeras 2. Por esta razón, es clave volver a aplicarlo transcurridas las primeras dos horas, inmediatamente después de hacer ejercicio o al salir del agua. No olvides hacer lo mismo con tus hijos.

En cuanto al factor de protección recomendado, la Academia Americana de Dermatología sugiere emplear aquellos bloqueadores que tengan un SPF de 30 o más. Se debe aplicar una onza u onza y media en todo el cuerpo, lo cual se traduce en una cucharada por extremidad y una cucharadita para la cara.

Identifica lunares sospechosos en tu cuerpo y el de los tuyos
Cuando los dermatólogos hacen entrevistas y exámenes físicos a sus pacientes, buscan encontrar características en sus lunares dentro de lo que se conoce en dermatología como el ABCDE del melanoma. La A hace referencia a asimetría, la B a bordes irregulares, la C a diferentes colores dentro de la lesión, la D a un diámetro de más de 5 milímetros y la E a un lunar que esté evolucionando.

Cuando un médico determina que un lunar cumple con estas características, el siguiente paso es realizar una biopsia que permitirá a los patólogos realizar un diagnóstico o recomendar un tratamiento.

Las áreas menos comunes donde aparecen lunares son el cuero cabelludo, el área de los genitales, las uñas o en el intermedio de los dedos de los pies.

Si alguien de tu familia está en riesgo, debe hacerse un examen completo de piel 
Deben hacerse un examen de piel quienes hayan estado expuestos al sol, tengan más de 20 años y un historial familiar de cáncer de piel, en cuyo caso el dermatólogo recomendará la frecuencia con la que deben repetir los exámenes; y quienes tengan más de 50 años aunque no existan antecedentes familiares. En este último caso, la recomendación es realizarse una evaluación cada dos años.

En caso de que se detecte un cáncer de piel en alguno de los exámenes, las opciones de tratamiento son variadas según el tipo de cáncer que se padezca y la profundidad en términos de las capas de la piel afectadas. Los cánceres de piel superficiales se pueden tratar con nitrógeno líquido, con curetaje o cirugía, por ejemplo, mientras otros tipos de cáncer se tratan con láseres o terapias foto dinámicas.

Con información de Mildred López, dermatóloga de MD Anderson, en Houston, Texas.

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