Aprovecha al máximo tus beneficios laborales

 
bytes
 
 
         
 
 
image for Aprovecha al máximo tus  beneficios laborales

Revisar el paquete de beneficios que te otorga tu trabajo probablemente no esté en tu lista de prioridades para esos raros momentos de tranquilidad que se dan cuando los niños se han quedado dormidos. Sin embargo, afrontar esta tarea podría ahorrarte muchísimo dinero.

Por Teri Cettina

De acuerdo con el proveedor de servicios de nómina de personal ADP, cuatro de cada diez empleados no entienden en su totalidad en qué consisten sus compensaciones. Pero si te informas, le podrías sacar mucho más rédito a tu salario.

Empieza por aquí:

• Sé estratégico en tu cobertura de salud. Si a través de tu trabajo puedes optar por un plan médico, compara cada opción detenidamente: las deducciones de tu cheque de pago y lo que tienes que aportar de tu bolsillo; el costo de las recetas médicas, las visitas al médico y la atención de emergencia; así como también la cobertura para gastos de embarazo y parto. Sigue el mismo protocolo si tu pareja también tiene una opción de plan de salud en su trabajo. Stephany Kirkpatrick, CFP, vicepresidenta de asesoría financiera de LearnVest.com, sugiere averiguar si el empleador de tu pareja le paga por rechazar la cobertura. Si alguien en tu familia padece una enfermedad crónica, podría valer la pena inscribirse en ambos planes, de manera de poder coordinar los beneficios y que puedas tener la mayor cantidad de gastos cubiertos.

• Protege los dientes y los ojos de tu familia. Los planes dentales patrocinados por la compañía donde trabajas son un gasto que bien vale la pena asumir. En general, este tipo de seguro suele tener límites en cuanto a la cobertura, pero muchos pagan generosamente los chequeos y las limpiezas periódicas. Si estás anticipando gastos importantes —en coronas, tratamientos de conducto, endodoncia y ortodoncia— y tanto tú como tu pareja gozan de un plan dental, podría tener sentido que duplicaran la cobertura, dice Ellie Kay, autora de Living Rich for Less. Los seguros de visión son menos claros. Tú y tus hijos pueden beneficiarse de un chequeo cuando vayan a su consulta médica anual. Si solo un miembro de tu familia necesita lentes, entonces considera suscribir a esa persona para que califique para nuevas gafas, o lentes de contacto, una vez al año.

• Configura tus cuentas de gastos. Muchas compañías ofrecen una cuenta de gastos flexibles (Flexible Spending Account o FSA) que te permite contribuir con hasta $2,550 antes de impuestos para pagar los gastos médicos de tu bolsillo y una FSA separada de hasta $5,000 para sufragar los gastos relacionados con el cuidado de los niños, incluyendo atención después de la escuela y campamentos
de verano. Gracias a esta configuración de gastos, podrías sumar cerca de $2,000 por año en ahorros de impuestos.

• Abre una HSA. Si tienes un plan médico con un deducible alto, una cuenta de ahorros de salud (Health Savings Account o HSA) es una apuesta mejor que una FSA: ya que puedes contribuir hasta con $6,650 antes de impuestos por año (algunos empleadores incluso contribuyen con unos cuantos dólares), y el dinero que no se utilice puede ser destinado a pagar gastos médicos futuros. “Una HSA funciona un poco como los planes de jubilación, ya que los ahorros crecen y los impuestos son diferidos”, explica Kirkpatrick.

• Aumenta tu 401(k). Si tu empleador ofrece un plan de ahorro para la jubilación, aprovéchalo. Y si el aporte de la compañía equivale a una porción de tu inversión, entonces contribuye para conseguir más de este dinero gratis. Un creciente número de compañías también ofrecen una Roth 401(k), que es un híbrido entre un plan tradicional 401(k) y una cuenta individual de retiro Roth (Individual Retirement Account o IRA). Aunque no recibirás una rebaja de impuestos por adelantado, una vez que tu retiro del trabajo sea efectivo, puedes usar el dinero libre de impuestos.

• Comprende tu plan de discapacidad. Muchos empleadores ofrecen planes por discapacidad a corto plazo, que normalmente cubren entre un 50 y un 60 por ciento del salario perdido hasta 26 semanas, debido a una lesión o enfermedad (incluyendo el embarazo y el parto). También puedes adquirir una cobertura de discapacidad a largo plazo con un descuento. Este seguro “por si acaso” paga hasta un 70 por ciento de tu salario si resultas físicamente incapacitado para volver al trabajo. Sin embargo, podría ser aún más inteligente comprar tu propia póliza de largo plazo, ya que permanece contigo en caso de que cambies de trabajo, señala Farnoosh Torabi, conductora del podcast diario So Money.

 • Toma el seguro (gratis). Muchas compañías ofrecen una póliza de vida nominal (equivalente a una o dos veces tu salario anual) sin cargo alguno. Asegúrate de seleccionar esta opción. Sin embargo, Torabi aconseja comprar un seguro de vida individual suplementario que no expire cuando cambies de trabajo. La única excepción: si tienes problemas de salud que hagan la adquisición de este tipo de seguro de vida prohibitivamente costosa para ti, tal vez sea preferible adquirir la póliza de la empresa a precio de seguro colectivo.

• $15,850. Este es el valor agregado promedio de los beneficios laborales para un empleado que gana $50,000 al año. Según el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, las empresas suelen repartir 32 por ciento del salario de un empleado para la cobertura de salud, las contribuciones para el plan de jubilación, vacaciones pagadas, contribuciones de caridad, y más.

Ilustración por Lucy Gutiérrez

Lee más
thumbnail of feature post
5 consejos para sobrevivir en el trabajo durante el embarazo

Continua leyendo más artículos:

 
 
 
 
 

comentarios