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Pon la música clásica al alcance de tu niño

 
La música clásica abre la mente de tus hijos.
 
Pon la música clásica al alcance de tu niño Hace unos días asistí, junto con mi hija Emilie, a un concierto inolvidable. ¿El protagonista? Wolfgang Amadeus Mozart. O, mejor dicho, la magia musical de Mozart, puesta al alcance de una
              
 

Hace unos días asistí, junto con mi hija Emilie, a un concierto inolvidable. ¿El protagonista? Wolfgang Amadeus Mozart. O, mejor dicho, la magia musical de Mozart, puesta al alcance de una audiencia integrada, esencialmente, por niños.

La cita fue en la Universidad de Rice (Houston), cuya prestigiosa escuela de música cuenta con una división dedicada a trabajar con niños, desde los 2 años de edad. El programa, ejecutado con maestría por la orquesta de cámara de la escuela, incluyó la obertura para la ópera Cosi fan tutte; un pasaje de Le Nozze di Figaro a cargo de una mezzo-soprano que le contó al jovencísimo público los dilemas de su personaje (un enamorado Cherubino); un minueto compuesto por Mozart en su niñez y una sublime selección que incluyó, cómo no, Molto Allegro.

Rachel Buchman, cabeza de la llamada Young Children’s Division de The Shepherd School of Music, compartió conmovedores aspectos del genio y la vida de Mozart y, ante los ojos atentísimos de los niños, traje de época y peluca blanca de por medio, se transformó durante una parte del concierto en el célebre compositor musical. Miss Rachel, como la llama mi hija Emilie y tantos otros pequeños que han gozado de sus vibrantes talleres musicales, nos explicó qué es una ópera, cómo es que trabaja una orquesta y, con su entusiasmo característico, en uno de los más lindos momentos de la mañana, escuchó encantada mientras Sam, un niño de apenas 5 años, interpretaba en el piano el Minuet in F, K.2, una de las primeras composiciones de Mozart.

El concierto me dejó pensando en lo maravilloso que es poner al alcance del público más joven la riqueza de la música clásica, su intensidad emocional y, como señalan los expertos, su variedad de tiempos, dinámica y sonidos. ¡Un extraordinario placer para los oídos… y para el alma! Yo todavía recuerdo a la pequeña de la primera fila, con su dorada corona de papel en la cabeza, escuchando hipnotizada a los músicos tocando sus violines. Hasta hoy tengo en la mente el rostro de Emilie, deslumbrada por la belleza de Molto Allegro. No me puedo olvidar de las decenas de caritas hechizadas por la divertida y tierna puesta en escena del concierto y lo que quiero es agradecer a profesionales como Rachel Buchman, quienes creen (y respetan profundamente) en la disposición de los niños para aprender y gozar de los más grandes genios del universo musical. ¡Toda una inspiración para que, en casa, los padres sigamos el ejemplo!

Foto: Hemera

Paola Cairo es una periodista que nació y creció en el Perú. Actualmente vive en Texas con su familia. Para conocerla más visita su blog Con Ojos de Mamá.

 

 
 
 
 

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