Consejos de la abuela: la vida con un recién nacido

 
bytes
 
 

Encuentra mucha más información pensada para ti

¡Síguenos en Facebook!

         
 
 
image for Consejos de la abuela: la vida con un recién nacido

Hoy responde la abuela Melanea Soto, dominicana, residente en Brooklyn, Nueva York. Melena tiene tres hijos y siete nietos, de entre 4 y 17 años.

Desde que llegué a nuestro hogar con mi bebé he sufrido muchos altibajos emocionales… ¿Cómo puedo salir de esto?

“Todas pasamos por lo mismo de una forma u otra. Un día estás triste y luego esa tristeza se convierte en alegría al ver sonreír a tu bebé –los niños de ahora sonríen desde recién nacidos, antes eran más serios-. Para mí, es importante que busques el contacto con otras personas que te animen y a las que puedas comentarles tus emociones. Y también, ¡sal de casa! Agarra a tu bebé y llévalo a dar una vuelta. Porque una cosa es segura, hija, –según mi experiencia- nada se combate quedándose encerrada”.

“Estoy todo el tiempo agotada, ¿Cómo le pido a mi pareja que colabore más conmigo y con el bebé?”

“¡Ay, los maridos! Los hombres modernos están más abiertos a ayudar. En mis tiempos, el mío nada más se afanaba a trabajar. Yo me encargaba de todo, y cuando él llegaba a la casa, les hacía gracias y hasta ahí nomás. Pero ahora veo a mis hijos encargarse de los quehaceres, y digo: ‘My God! ¡Cómo son las cosas de la vida!’. Tú debes hablarle directamente y con tacto. También es un momento de cambios para él y si le hablas mal, no va a ceder. Recuerda que todo es entre los dos, cada decisión y cada solución. Y que la comunicación en la pareja debe ser más fuerte que nunca”.

“No quisiera que mi hijo mayor sienta celos por la llegada de su hermanito. ¿Cómo podría evitar esa rivalidad?”

“¡Con paciencia! Nunca olvidaré que mi hijo mayor parecía muy contento cuando nació su hermanita, pero cuando me descuidaba, ¡le daba el totazo! Debes estar muy alerta. Trata de compartir con el mayor un momento a solas –ir al cine o al parque— y también sal con ambos para que se acostumbre a su hermanito y participe en el cuidado del bebé. ¡Justo como antes! Las mujeres del campo tenían 10 o 12 hijos donde los mayores hacían las veces de mamá y papá, y fíjate: la mayoría de esas familias resultan bien unidas”.

 

Este artículo fue publicado en la revista Parents Latina en

Continua leyendo más artículos:

 
 
 
 
 
 

comentarios