El riesgo de que tu bebé tenga anormalidades cromosómicas aumenta con la edad de la mamá, dice John Williams III, M.D., director de genética reproductiva del Cedars-Sinai Medical Center, en Los Ángeles. Como resultado, tu obstetra te dirá que te hagas una amniocentesis o una muestra coriónica (CVS, por sus siglas en inglés), que también detecta trastornos de los cromosomas y la presencia de ciertas enfermedades genéticas hereditarias. Para ello, se inserta una sonda en el cuello del útero o una aguja en el abdomen para extraer células de la placenta. Si se logra obtener la muestra en el primer intento, sólo toma unos minutos. A veces es necesario insertar el catéter varias veces. Se puede hacer esto entre las semanas 9 y 11 y el resultado se obtiene en menos de una semana. Sin embargo, tiende a ser doloroso para algunas mujeres ya que pueden llegar a sentir calambres durante el procedimiento y después, y tiene un alto riesgo de aborto.
Foto: Wavebreak Media
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