Los sí y los no de la música en el embarazo

 
bytes
 
 

Encuentra mucha más información pensada para ti

¡Síguenos en Facebook!

         
 
 

La música nos transporta a lugares impensados, nos hace reír y bailar, y puede también ayudar a relajarnos. ¿Qué mejor que contagiar esas emociones a tu pequeño desde que está en la barriga? Escuchar tus melodías favoritas cuando estás embarazada puede tener muchos efectos positivos para vos y para tu bebé en camino, siempre siguiendo ciertos recaudos. Te contamos todo lo que necesitas saber en esta nota.

¿Cuáles son los beneficios?

Algunos especialistas indican que la música favorece el desarrollo del cerebro del bebé por nacer. La teoría conocida como “efecto Mozart”, impulsada por el investigador Alfred A. Tomatis, indica incluso que la música clásica es un estímulo ideal para desarrollar la inteligencia y la creatividad. Aún así, no hay evidencia científica certera que apoye estas afirmaciones.

Lo que décadas de estudios científicos han demostrado es que los bebés por nacer responden a los estímulos sonoros, con aumento de la frecuencia cardíaca o en forma motora. Esto ocurre especialmente con la voz de la mamá. Una melodía puede entonces inquietarlos o relajarlos.

Algunos investigadores afirman también que es posible que los bebés puedan “recordar” tonos escuchados durante el embarazo. En sintonía, hay mamás que aseguran la canción que ponían a su bebé cuando estaba en la panza, lo calmaba luego de nacer.

¿A partir de cuándo el bebé puede escuchar?

El desarrollo del sistema auditivo del bebé por nacer se completa entre la semana 20 y 25 de gestación. Gabriel Federico, autor del libro “El embarazo musical”, explica que a partir del tercer mes y medio el bebé puede captar los sonidos intrauterinos y luego, a partir del cuarto mes, está apto para captar los sonidos del exterior que empiezan a filtrarse.

Notarás a partir de entonces con más claridad que tu bebé responde claramente a lo que está escuchando al sentir sus movimientos diversos y “pataditas” en la panza, especialmente entre los seis y nueve meses.

Man playing guitar for pregnant wife

¿Qué canciones son más recomendables?

Lo primero que puede pensar una futura mamá es que lo mejor para su bebé es música clásica de compositores como Mozart o Vivaldi. Esta creencia popular responde a una serie de estudios muy conocidos que habrían descubierto que la música clásica podría estimular las conexiones entre las neuronas, fortaleciendo la capacidad neurológica del bebé. Nuevamente, no hay evidencia científica concreta que lo demuestre.

A la hora de elegir qué canciones vas a escuchar con tu bebé, la recomendación esencial es que evites las que sean ruidosas o tengas notas discordantes. Los sonidos de alta intensidad, como gritos y golpes de batería de música a alto volumen, pueden generar como respuesta taquicardia y malestar para su sistema nervioso.

Uno de los investigadores más conocidos sobre el efecto de la música prenatal es Michelle Clements, quien realizó un estudio varias décadas atrás en la maternidad de un hospital en London. Clements encontró que los sonidos armónicos de la música barroca calmaban a los bebés por nacer de cinco y cuatro meses.

Todos sabemos que los gustos musicales son muy variados. Hay mamás que prefieren las baladas románticas, otras, la salsa y los ritmos caribeños, entre tantas otras opciones. Cuando vas a compartir música con tu bebé, no es necesario que sigas una guía diseñada con música barroca o especial para embarazadas. Lo importante es que elijas las canciones que te hagan sentir a gusto.

¿A qué volumen deben estar los auriculares o parlantes?

Los sonidos que percibe el feto son distintos a como los oímos nosotros, ya que los atenúa el líquido amniótico y el vientre de la mamá. Sin embargo, los especialistas advierten que es riesgoso colocar los auriculares sobre la panza en un volumen alto.

La Academia Estadounidense de Pediatría y los especialistas de Sound Study Group han elaborado una serie de recomendaciones reconocidas a nivel mundial que indican que las mujeres deben evitar niveles de sonido por encima de los 65 decibeles durante el embarazo.

Además, alertan que los dispositivos para escuchar música, incluidos los auriculares, no deben colocarse directamente sobre la panza o abdomen.

Como referencia, piensa que 50 decibelios es el volumen de una conversación con tono tranquilo y el nivel del sonido en la mayoría de las unidades prenatales de cuidados intensivos.

La mejor opción son los altavoces o los parlantes en modo estéreo para que tú y tu bebé puedan disfrutar juntos de la magia de la música si riesgos.

¿Cuánto tiempo o cuántas canciones se recomiendan?

Nuevamente, los especialistas advierten sobre los peligros de la hiperestimulación musical prenatal porque puede ocasionar trastornos de distinto tipo. Cuando el ritmo cardíaco de la mamá se acelera por ruidos o canciones, el feto también se inquieta. Además, sonidos complejos continuos pueden ser un estímulo excesivo para él.

La recomendación general es que la música sea parte del ambiente, en forma ocasional, y no generar un estímulo continuo que podría interrumpir los ritmos de sueño y desarrollo del bebé dentro del vientre materno.

Fotografías: iStock-stockce / iStock-Rawpixel

Continua leyendo más artículos:

 
 
 
 
 
 

comentarios