Alicia, mi hija de 5 años, me pidió una merienda y le dije que compartiera una banana con su hermano Gerardo, de 3 años. Entonces ella dijo en voz alta: “Bueno, yo me como lo de adentro y que Gerardo se coma la cáscara”.
Alicia, mi hija de 5 años, me pidió una merienda y le dije que compartiera una banana con su hermano Gerardo, de 3 años. Entonces ella dijo en voz alta: “Bueno, yo me como lo de adentro y que Gerardo se coma la cáscara”.
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