10 verdades que no te contaron sobre los bebés recién nacidos

 
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¿Noches sin dormir? Claro. Un recién nacido con la cabeza puntiaguda; ¿y eso? Te ofrecemos unas pistas sobre las grandes sorpresas que dan estos pequeñitos.

La cabeza de mi bebé luce rara
Tu visualizaste un bebé al estilo Gerber, redondito, rosado muy lindo. Si la cabeza de tu recién nacido luce rara y como un cono al principio, eso es porque estuvo horas atascado en tu pélvis. Ciertas aberturas en el cráneo le permiten moldear su forma para pasar por el canal. “Eso lo protege contras las fracturas craneales o heridas en el cerebro durante un parto vaginal”, dice la doctora Anne Hansen, una neonatóloga del Children’s Hospital Boston y profesora asistente de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.
Los fluidos que acumularon bajo su piel pueden provocar que sus ojos luzcan hinchados. Puede tener algunos rasguños si se usó algún aparato o succionador (vacuum) para ayudarlo a nacer. Paciencia, pronto parecerá el ángel que imaginaste.

Mi bebé es muy nervioso
Luego de pasar meses en una bolsa de agua en un útero muy cómodo, ahora tiene todo el espacio del mundo para moverse sin restricciones. Aún no ha podido descifrar cómo controlar sus cuerpo. Algunos bebé nacen con Moro; un reflejo. Cuando siente que se están cayendo, de pronto abre los brazos, las manos, deja caer su cabeza y vuelve a subir los brazos. Este reflejo desaparece luego de los tres meses.

Mi hijo es “grande” ahí abajo
Antes de que su esposo quiera llevarse el crédito por los grandes testículos de su hijo, él debe saber que ni la genética ni las hormonas tienen que ver con esto. La inflamación se debe a la presión que fue sometido durante el parto y a los fluidos que están atrapados en los tejidos.

Mi bebé siempre tiene hambre
En las primeras semanas sentirás que tu bebé come todo el tiempo. La demanda es una forma natural de que aumentes tu suplemento de leche maternal mientras su apetito aumente. Los bebé lactados tienden a comer más frecuentemente, porque la leche maternal es más fácil de digerir y se absorver más que la fórmula.
Su deseo contante de comer es porque tu bebé tiene que crecer. Duplicará lo que pesó al nacer a los seis meses, lo que requiere una gran ingesta de calorías. Tienes que estar lista para que tu bebé se ponga hambriento durante los periodos de crecimiento veloz; los primeros cuatro a seis semanas. Procura no confundir su comportamiento con hambre cuando lo que quiera es que lo mimes, dice la ginecóloga Glade Curtis, autora del libro Your Baby’s First Year Week by Week (Fisher Books, 2000).

Tiene las manos y los pies fríos
Antes de subir el termostato o ponerle otra manta, toca su torso. Si está rosado y tibio, no tiene frío. Como su sistema circulatorio se está desarrolando, la sangre va a los órganos vitales. Cuando tu bebé comience a moverse más, su circulación va a mejorar.

Hay sangre en su pañal
Las hormonas maternas que provocan la hinchazón de los testículos y los labios vaginales son responsables de que las niñas, en ocasiones, sangren. No te preocupes si ves un poquito de sangre o gotas en su pañal en las primeras semanas de vida. Este mini periodo menstrual dura solo unos días, dice Curtis. Si el color es rojo intenso debes llamar al médico. 

Mi bebé tiene una ampolla en el labio
Muchos recién nacidos desarrollan una ampolla por chupar muy fuerte de la botella o el pecho materno. En algunos casos, nacen con ella si se chuparon en dedo en el útero.  Al bebé no le molesta. Puede desaparecer de un día a otro o, luego de algunos unos meses.

Su excreta luce como diarrea
Los bebés lactados tienen una excreta amarilla mostaza, con semillas que es líquida y poco uniforme. Mientras, los bebé que usan fórmula la tienen de color marrón y la consistencia es parecida al de un helado. Algunos bebés van varias veces al día, mientras otros solo algunas veces a la semanas. Si está ganando peso, no tiene dolor abdominal o está hinchado, la frecuencia con la que defeque está bien.

Mi bebé estornuda todo el tiempo
Los recién nacidos estornudan mucho, pero no es porque estén enfermos. Es simplemente su forma para limpiar las fosas nasales de partículas del aire y la congestión. “Luego de comer, los bebés inhalarán o estornudarán para abrir su nariz nuevamente”, explica la doctora Curtis.

Mi bebé tiene la piel con escamas
Mientras tu bebé estaba sumergido en una laguna de líquido amniótico, estaba protegido por una cera llamada vérnix. Una vez se expone al aire y le remueven la cera, la primera capa de la piel se reseca y se empieza a caer. El cuerpo completo de tu bebé podría comenzar a mudar la piel. No le quites las escamas, podría ser que aún no esté lista para mudar esa parte de la piel.

 

Texto Denise Porretto de Parents Magazine

Foto: iStock 

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