Todo lo que debes saber para que tu bebé comience con los sólidos

 
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Father Feeding his cute Lovely Baby Girl

Por Amy Gorin, para American Baby

¿Cuándo debería comenzar a comer alimentos sólidos el bebé?

Según la Academia Estadounidense de Pediatría, deberías comenzar a dar a tu hijo alimentos sólidos entre los 4 y los 6 meses. Dentro de ese plazo, busca algunos de los siguientes hitos en su desarrollo:

  • el bebé se sienta erguido y mantiene la cabeza en alto;
  • es curioso y mira todo lo que lo rodea;
  • domina el movimiento de la lengua;
  • parece seguir hambriento después de recibir su ración diaria completa de leche (se amamantó de 8 a 10 veces o tomó unas 32 onzas de fórmula).

¿El bebé debería seguir tomando leche materna o fórmula?

¿Cuánto tiempo deberías continuar con la alimentación con leche materna o fórmula? Todavía debería tomarla durante algún tiempo. La leche proporciona la nutrición necesaria, y el bebé está acostumbrado a ella: la sensación de un pezón o chupón y el gusto de la leche lo reconfortarán.

Dale al bebé el pecho o el biberón a primera hora en la mañana, antes o después de las comidas y antes de acostarlo. Al comienzo, deberás experimentar para descubrir qué funciona mejor. Si es un gran bebedor, es decir, si se toma un biberón entero antes de una comida si tiene la oportunidad, aliméntalo primero con los sólidos y luego con la leche. Si es un bebedor moderado, intenta lo contrario. Hasta que tenga entre 7 y 10 meses, es probable que el bebé obtenga la mayoría de las calorías de lo que bebe. Por lo tanto, el objetivo de la hora de la comida será que se acostumbre al acto de comer y descubra los sabores y texturas de los alimentos, y no tanto la nutrición.

  • Hasta los 9 meses, aliméntalo con 20 a 28 onzas diarias de fórmula o leche materna cada 3 o 4 horas.
  • De los 9 a los 12 meses, dale de 16 a 24 onzas diarias de fórmula, o el pecho cada 4 o 5 horas.

 

¿Cómo debería ser el cronograma de alimentación?

Tan pronto como el bebé entienda el concepto de comer y se entusiasme e interese a la hora de la comida (lo que suele ocurrir entre los 6 y 9 meses), comienza una rutina de desayuno, almuerzo y cena. Aunque a veces no tenga hambre, se acostumbrará a la idea de comer en un horario determinado. La pediatra y miembro de la junta asesora de American Baby Sara DuMond, MD, advierte: “Mi meta para los bebés que atiendo es que tengan un programa de comidas para niños grandes para cuando cumplen el año. Esto significa que deberían hacer tres comidas al día con dos o tres refrigerios entre cada una (dale alimentos que pueda manipular, como galletas para bebé o bizcochos de dentición). Y trata a los líquidos, ya sea leche materna o fórmula, como complemento de una comida, y no como una comida en sí”.

  • Entre los 4 y 6 meses, dale dos comidas, cada una con entre dos y cuatro cucharadas.
  • Entre los 7 y 12 meses, puede tomar tres comidas del tamaño del puño del bebé.

¿Cómo debería ser la rutina a la hora de comer?

Un bebé necesita concentrarse para comer, por lo que deberás comenzar una rutina en la que le laves las manos, lo tranquilices y luego lo sientes para comer. Y deberás mantener la calma. Apaga el televisor y cualquier música a alto volumen. “Eso ayudará al bebé a tomar conciencia del acto de comer y a aprender a reconocer cuándo está lleno”, afirma Marilyn Tanner, RD, vocera de la Asociación Dietética Estadounidense.

A tu bebé le llevará tiempo sentirse cómodo con las nuevas sensaciones que acompañan el comer: la sensación de la cuchara en su boca y los sabores y texturas de los diferentes alimentos. “Tranquilizo a los padres para que sepan que pueden ver muecas y caras horribles. Mi hija solía chillar cuando le ponía una cucharada de comida en la boca, pero quería más”, recuerda Laura Jana, MD, coautora de Food Fights.

¡Y acostúmbrate al desorden! Es muy probable que el bebé lance comida hacia todas partes. Es normal y no necesariamente indica que le disgusta. “El bebé necesita coordinación y práctica para llevarse comida a la boca”, aclara la dietista Tanner.

¿Qué debería comer el bebé?

  • Cereales de un grano (de 4 a 6 meses) El nivel de hierro que el bebé almacena mientras está en el útero baja después del nacimiento, y llega a su mínimo cerca de los 9 meses. Por eso los cereales se fortifican con hierro y son buenos como primer alimento. Combina una cucharadita de cereal de un grano con cuatro o cinco cucharaditas de leche materna o fórmula. Una vez que el bebé se acostumbre a tragar cereal con abundante líquido, puedes agregar más cereal para espesarlo.
  • Vegetales, frutas y carnes licuadas (de 4 a 8 meses) Algunos médicos dicen que comer frutas antes que vegetales puede causar una preferencia de por vida por los alimentos dulces, pero no hay mucha investigación que respalde esto. Así que depende de ti si comienzas con bananas o con zanahorias.
  • Alimentos picados, molidos o pisados (de 9 a 12 meses) Si tu hijo no está listo para pasar a esta etapa, está bien seguir un poco más con los alimentos licuados. Cuando esté listo, ofrécele algún alimento cortado en trozos diminutos o pisado para que coma con los dedos: intenta con galletas integrales, frutas y vegetales blandos, y carnes molidas. También es seguro darle arroz y guisados suaves en este momento.

¿Qué alimentos debería evitar el bebé?

Miel Puede causar botulismo, una enfermedad grave, si se la ingiere a edad demasiado temprana.

Cítricos Consulta a tu médico para determinar si el bebé está en riesgo de tener una reacción alérgica. Si es así, los cítricos pueden causar eccema o una desagradable dermatitis de pañal.

Leche de vaca Sigue con la leche materna o la fórmula; ambas contienen abundante hierro, a diferencia de la de vaca.

Nueces, palomitas de maíz, uvas pasas, arándanos deshidratados y cucharadas grandes de mantequilla de maní Corre el riesgo de atragantarse con estos alimentos.

Lo que funcionó para mamás reales

“Mi hija come muy bien. Cuando comenzó con los sólidos, le compramos uno de esos juegos de alimentos plásticos de 101 piezas. Le encantaba jugar con eso y aprendía los nombres de distintos alimentos. Creo que la ayudó a familiarizarse con algunas de las cosas que comía y con la comida en general”.
— Betsy Goldberg, Ciudad de Nueva York

“A Charlotte le gustaba más la comida entera que en trozos. Por ejemplo, le gustaba sostener un panqueque entero y darle mordiscos diminutos en lugar de comer los pequeños trozos que yo le cortaba. Lo mismo ocurría con una rodaja de pavo”.
— Robin Immerman Gruen, Chicago

“Tener una silla alta que se reclinaba marcó una diferencia enorme. El cereal con el que comenzamos a darle sólidos a Evan contenía abundante líquido, y poder inclinarlo hacia atrás ponía la gravedad de nuestro lado”.
— Mindy Long, Annandale, Virginia

 

 

 

 

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