6 Cosas que ni te imaginabas que perciben los recién nacidos

 
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Los bebés son más inteligentes de lo que pensamos. Sin importar cuántas horas, días o meses tenga, esa criatura está alerta a lo que sucede y, sorprendentemente, se conecta con las emociones y sentimientos de aquellos que lo rodean. A continuación te contamos lo que tu recién nacido puede percibir y cómo cambia su estado de ánimo y comportamiento de acuerdo a lo que siente. ¡Es increíble!

Sentimientos negativos. Miedo, frustración, ansiedad, estrés… Seas primeriza o no, tener un bebé causa una conmoción de sentimientos que no siempre resultan color de rosa. En esos momentos, la percepción de los recién nacidos está a flor de piel: si tienes rabia, temor o estás ansiosa por los cambios, tu criaturita va a sentirlo y es posible que lo notes más inquieto que de costumbre.

Sentimientos positivos. Es cierto eso de que los niños son como esponjas. Así como pueden sentir tus frustraciones o tristezas, los recién nacidos también conectan con la felicidad, el amor y el agradecimiento. La próxima vez que no duermas por las típicas desveladas, intenta cambiar el tono del día a uno más paciente y cariñoso. ¡Tu bebé se sentirá más calmado!

Olores y voces. Aunque no puedan distinguir de dónde viene determinado olor o sonido, los recién nacidos pueden reconocer voces y aromas familiares, como el de mamá o papá. Expertos afirman que son capaces de calmarse si entrar en un ambiente con olor familiar (como el de su propio cuarto o la cama de sus padres, si practican colecho) o escuchan a sus padres a la distancia.

¡El rostro de mamá! El bebé ya sabe quién eres, incluso antes de nacer. Los chiquititos conocen tu rostro, tus caricias y hasta el latido de tu corazón. Comprobarlo es sencillo: fíjate en sus reacciones cuando lo cargas o lo miras a sus ojos… ¡Nadie más lo hace sentir tan seguro como tú!

Rutinas o patrones. Los pediatras y entrenadores de sueño aseguran que un bebé prospera en un horario establecido. La estructura en sus rutinas les enseña disciplina (¡no te asustes con esa palabra!) y la seguridad de saber qué es lo que viene. Por pequeñito que sea tu niño, no dejes de crear una rutina diaria que incluya tiempo de juego, baño, cuentos y una hora exacta para dormir en las noches y en las siestas.

Movimientos. Los recién nacidos, aunque parezca que están en su propio mundo, reconocen si ha habido un cambio en su ambiente familiar. También, si hay movimientos constantes de personas u objetos. Si ves que tu bebé no se calma en medio de una mudanza, por ejemplo, ¡ya entiendes la razón!

Imagen vía Pixabay

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