Consejos imperdibles para la primera semana con el bebé

 
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Por Rachel Rabkin Pechman, de American Babypara Parents.com

Antes de dar a luz a mi hija, Lena, creí estar equipada para nuestra primera semana en casa juntas. Después de todo, había armado la cuna, había lavado las diminutas prendas, me había abastecido de pañales y había colgado las cortinas con mariposas rosadas en el cuarto de la bebé. Cuando lo recuerdo, pienso: ¿cómo pude ser tan ingenua?

Por supuesto, había hecho el trabajo preparatorio para la llegada de mi bebé. Pero todo eso son menudencias en lo que respecta a superar los días inaugurales de la maternidad. Es allí cuando necesitas dominar nuevas habilidades para las que una no puede prepararse ni practicar hasta que llega el bebé, como amamantar, calmarlo cuando llora, sobrevivir sin dormir y afrontar otras tareas en territorios inexplorados. Para ayudarte a entrar con suavidad en tu primera semana, hemos preguntado a expertos y mamás cómo manejar los desafíos más frecuentes.

 Privación del sueño

Sleeping Baby on her mother's chest. Both have their eyes closed.Sí, tu recién nacido dormirá unas 20 horas diarias, pero no será en tramos largos… más bien en períodos de una a cuatro horas.

Técnica de supervivencia: Si eres como yo y puedes dormir casi en cualquier momento y lugar, entonces, desde ya, debes dormir cuando el bebé duerme. Pero, ¿y si no estás programada para hacer siestas? Entonces deberás contratar ayuda lo antes posible.
Consejo de una mamá: “Mi mamá se quedó con nosotros después de que trajimos a casa a mi hijo”, recuerda Kim Brown, de la ciudad de Nueva York, mamá de Tessa, de 2 años, y de James, de 6 meses. “Tenerla cerca en la noche para tomar turnos con el bebé me permitió disfrutar de tramos de sueño sin interrupciones”. Si no hay un pariente disponible para el turno nocturno, negócialo con tu esposo. Haz que él se quede con el bebé en la sala mientras duermes, que tanto lo necesitas, y dile que te lo traiga solo cuando sea el momento de amamantarlo.

 

Consolar al bebé

Beautiful young mother holding her baby son in her armsLos bebés, recién salidos de los acogedores límites del útero, ansían que los sostengan y consuelen en forma constante, como comenta Harvey Karp, M.D., creador del libro y DVD Happiest Baby on the Block (El bebé más feliz de la cuadra).

Técnica de supervivencia: No te preocupes por malcriar al recién nacido: no es posible hacerlo. En lugar de eso, el Dr. Karp recomienda que se recreen las sensaciones del útero, que pueden desencadenar un reflejo tranquilizante en el bebé. Para ello sugiere envolverlo, mecerlo, hacer sonidos “shhh”, sostenerlo de lado y dejar que succione tu dedo. “Estos pasos, realizados en forma individual o conjunta, pueden funcionar como un botón virtual de ‘apagado’ para el llanto”, aconseja.
Consejo de una mamá: Experimenta para ver qué funciona con tu bebé. Donna Belville, que vive en Olympia, Washington, y es la mamá de Julianna, de 5 años, y de Samantha, de 2, comenta: “A mi primera hija le encantaban las caminatas fuera en el Bjorn, incluso en lo peor del invierno de Indianápolis. La arropaba y salía con ella”. 

 

Amamantar

Mother holds her baby head while he is breastfed. CloseupEs algo natural, ¿no? Hmm… para nada.

Técnica de supervivencia: Haz planes para consultar a una experta en lactancia después del parto, lo antes posible y antes de que surja un problema, y pídele que vaya a tu casa para ayudarte a aprender los trucos allí. Giuditta Tornetta, acompañante en el parto, educadora en lactancia y autora de Painless Childbirth asegura: “Tener a una experta contigo desde el comienzo para que te enseñe a lograr que el bebé se prenda al pecho, el posicionamiento y el suministro de leche, además de estimular tu confianza, puede marcar la diferencia entre una bella experiencia de amamantamiento y darte por vencida”.
Consejo de una mamá: Kim Malin, de Los Ángeles, mamá de Logan, de 4 años, y de Emmett, de 20 meses, lo aprendió de la manera más difícil. Relata: “Con mi primer bebé, casi nada funcionaba: no se prendía, no succionaba bien… Y yo estaba desesperada todo el tiempo. Pero encontré a una asesora en lactancia que vino a mi casa y se quedó conmigo todo lo que hizo falta. Volvió varias veces hasta que tuve seguridad como para decir: ya puedo hacerlo”.


Darle de comer las 24 horas

Young father feeding newborn baby girl“Es de esperarse que alimentes al bebé cada una a cuatro horas a partir del comienzo de cada comida”, afirma Laura Jana, M.D., coautora de Heading Home with Your Newborn (Camino a casa con tu recién nacido).

Técnica de supervivencia: Vas a estar pegada a un sofá, una mecedora o una cama mientras tu bebé come, así que ponte tan cómoda como puedas.
Consejo de una mamá: “En la primera semana, leí Anna Karenina completo… las 700 páginas”, revela Nicole Hertvik, de Hoboken, Nueva Jersey, mamá de Mia, de 19 meses. “Me daba algo para ansiar durante todas esas alimentaciones a mitad de la noche”. Otra táctica es munirse de una revista o del control remoto del televisor y tener a mano agua y bocadillos.

 

Hacer participar a papá

A father lying down at home with his newborn baby daughter on his chest.Puede ser complicado incluir al papá desde el primer minuto, en particular si no tiene tiempo libre del trabajo o si la mamá amamanta.

Técnica de supervivencia: Pídele al papá que se lance de lleno. Otra forma de que papá se sume y ayude: deja la habitación mientras él domina una nueva tarea para que no se sienta juzgado; además, se verá forzado a ingeniárselas solo.
Consejo de una mamá: Donna Belville nos cuenta: “Alenté a mi esposo a pasar tanto tiempo como pudiera con la bebé desde el vamos, ya fuera en el baño, para hacerla eructar, acurrucarse con ella o cambiarle el pañal. A veces tenía que morderme la lengua si no hacía algo en la forma exacta en que yo lo habría hecho. Pero lo último que deseaba era desalentar sus esfuerzos”.


El primer baño

Small baby first bathing on father hands“Aquí sí que podríamos poner un letrero de ‘advertencia: piso resbaladizo’… Muchos padres primerizos se ponen muy nerviosos cuando tienen que bañar por primera vez al bebé”, admite la Dra. Jana.

Técnica de supervivencia: Relájate y tómalo con calma. Como debes evitar el cordón umbilical (cuanto antes se seque, antes se caerá), la forma de hacerlo en esta etapa es con un baño de esponja. Además, si el bebé está circuncidado, deberás esperar a que el área sane antes de sumergirlo en agua por completo. Reúne los elementos que necesitas y tenlos cerca: de esta forma puedes tener una mano en el bebé en todo momento. Luego colócalo sobre una toalla y lava con suavidad las áreas que necesitan limpieza con un paño tibio y gel de baño para bebés.


Recuperarse del parto

Woman and her sister sitting in a white bedroom with little child and looking on it“No estaba preparada en absoluto para todo el dolor que sentí después del nacimiento y lo cansada que me sentía”, asegura Kim Malin. “Les envié un correo electrónico a todas mis amigas y les pregunté: ‘¿Por qué no me lo dijiste?’”.

Técnica de supervivencia: Lo que sufres es normal, incluso si nadie te puso al tanto de antemano sobre los cruentos detalles. Con el tiempo, el cuerpo se recupera y tú recuperarás tus fuerzas. Pero mientras estás sanando, designa a un familiar para que te cuide o, al menos, para que se asegure de que no te esfuerces de más.
Consejo de una mamá: “Mi esposo fue muy bueno en decirme que me sentara y que dejara que otros cocinaran y limpiaran”, destaca Emily Fancher, de San Francisco, mamá de Lila, de 1 año.

 

Mantenerse cuerda

Happy woman playing with her baby boy and holding on kneesEntre la falta de sueño, el malestar físico y las hormonas que caen en picada, incluso la flamante mamá más entusiasmada puede sentirse abrumada.

Técnica de supervivencia: Establece prioridades. Decide qué es lo más importante para ti: como aprender a amamantar, dormir y acurrucarte con tu bebé, y enfócate en esas cosas. Luego suelta todo lo demás por un tiempo. “Recuerdo sentir la presión de escribir notas de agradecimiento y hacer anuncios del nacimiento, pero algunas cosas tenían que seguir de largo”, agrega Donna Belville. Date permiso para que la casa se ensucie.
Consejo de una mamá: Para mantenerte cuerda, también es clave salir todos los días. “Ver el sol y tomar aire fresco era en verdad útil para mi ánimo. Incluso si estaba cansada, me levantaba, me cepillaba los dientes y salía a dar una vuelta a pie o en el automóvil”, cuenta Kim Malin.
¿Todavía tienes el ánimo decaído? Liz Maseth, enfermera consultora de lactancia en el Hospital de Niños de Akron, Ohio, recomienda: “Recuerda que es normal sentir depresión posparto durante las primeras dos o tres semanas. Solo asegúrate de que tu familia entiende lo que sientes, y de que si tus sentimientos de tristeza o depresión continúan después de esas dos primeras semanas, tus seres queridos pueden asistirte para obtener la ayuda que necesitas”.

 

Un chisme sobre pañales sucios

Young mother hugging her newborn child. Mom nursing baby. Woman and new born boy relax in a white bedroom. Family at home. Love, trust and tenderness concept. Bedding and textile for nursery.Prepárate para todos los colores del arcoíris. El primer popó, llamado meconio, es una porquería negra como el alquitrán. A medida que el bebé come más (o produces más leche), sus heces cambiarán de marrón a verde y a amarillo mostaza. Pero no esperes nada sólido. “No habrá nada de sustancia durante meses”, advierte la Dra. Jana. ¿Cuál es un buen indicio de que el bebé come lo suficiente? Para el cuarto día, moja de cuatro a ocho pañales diarios, defeca de tres a seis veces al día y comienza a subir de peso. Si ves rojo en las heces, comunícaselo al médico. Podría ser sangre. Consúltalo también si las heces son incoloras, lo que podría indicar un trastorno subyacente.

Paquete de supervivencia para la primera semana

Mother holding newborn baby girl

Tienes todo lo esencial para el bebé (mantas para envolverlo, pañales y la canastilla) pero, ¿y qué hay de ti? Estos son algunos artículos que desearás tener a mano.

Jarra con agua: mantenerte hidratada es clave, pero es probable que no tengas la energía para ir a la cocina por una bebida. Ten la jarra siempre cerca.
Almohadas extra: ponte cómoda con almohadas corporales, almohadones tipo rosquilla (que pueden aliviar la presión en un coxis dolorido) o almohadas comunes para sostener y acolchar según sea necesario.
Bocadillos prácticos: los necesitarás para mantener tu energía.
Compresas: después del parto, puedes esperar tener un flujo de sangre del útero durante varias semanas.
Baño de asiento: busca en farmacias este minibaño, poco profundo, para tu área perineal y trasero. Remojarse durante más o menos 15 minutos alivia el dolor de puntos o hemorroides.
Hamamelis: es un astringente que disminuye la hinchazón y el dolor en el perineo y alivia las hemorroides. Agrégalo en tu baño de asiento o a tus paños higiénicos. Para un alivio refrescante, coloca en el refrigerador las toallas sanitarias embebidas en hamamelis.
Botella perineal: si no te atraen los baños de asiento, llena esta botella rociadora de mano con agua para limpiar con suavidad la zona del perineo.
Crema para pezones: imprescindible para pezones doloridos y agrietados.
Copas refrescantes: para aliviar el dolor de senos hinchados, llena dos pañales para recién nacidos con agua y congélalos. Entre alimentaciones, coloca los pañales fríos, del tamaño de tus senos, dentro de tu sostén de lactancia durante 20 minutos.

Rachel Rabkin Pechman, madre de un niño, vive en Hoboken, Nueva Jersey. 
Publicado primero en el número de mayo de 2009 de la revista American Baby.
Foto: iStock 

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